#MásMujeres

12 febrero 2018

No sé si habéis visto la última gala de los Premios Goya el fin de semana pasado. Si no es así, seguro que habéis leído, visto o oído que este año la gala quiso ser la gala de las mujeres. Se quería reinvindicar a esa otra mitad muchas veces ignorada (como expresaron Leticia Dolera y Paula Ortiz, citando a García Lorca). Con el lema #MÁSMUJERES y como símbolo, el abanico, se pedían más mujeres directoras, guionistas, cámaras, productoras, sonidistas… pero también, más historias de mujeres, contadas por mujeres y que muestren mujeres más div

ersas. En fin, más referentes femeninos que nos abran la mente a no quedarnos con un un solo lado de la historia, el lado privilegiado. El cine está siendo últimamente un reflejo de un cambio social, de un altavoz para que las silenciadas hablen claro en contra del poder ejercido durante tanto tiemp

o por algunos hombres y que nos deja una historia terrible de abusos y opresión. Pero está claro, no solo es el cine.

En pleno siglo XXI ¿en qué otros contextos seguimos sin referentes femeninos? ¿Mostramos en nuestros libros de textos modelos femeninos? Pienso en las ciencias, en los deportes, en la historia, en las ingeniería, en la literatura… Creo que necesitamos ser críticos y críticas con nuestros propios contextos: en mi escuela, en mi centro juvenil, en mi patio… ¿tenemos ejemplos femeninos diversos? ¿hablamos de igualdad? ¿visibilizamos historias de mujeres?

La igualdad, que nos hace más libres a todos y a todas, solo se conseguirá, en mi opinión, a través de la educación. Y eso nos toca muy de cerca, tenemos la gran oportunidad de poner nuestro granito de arena. De ap

ostar por esas niñas y adolescentes para que construyan un futuro en el que nadie las silencie ni les ponga límites. Y por esos niños y adolescentes para que sean libres, también, y vean en las mujeres sus aliadas y no a seres de segunda. No la desaprovechemos.

A lo mejor, si empezamos por la imaginación, por el cine, por los cuentos, por las series… llevamos a la vida real ese cambio tan necesario en el que las dos mitades del mundo sean escuchadas por igual.

María Quiroga Villamil / Centro Xuvenil Ateibo, Lugo

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