Hacia la apoteosis del yo

1 julio 2007

MATS LINDGREN, experto en prospectiva y análisis de tendencias, dice: “Tengo 47 años: la sabiduría es experiencia bien digerida. Nací en Estocolmo. Soy cristiano, un sueco atípico: sigo el precepto y voy a misa. En política soy social liberal: una etiqueta de futuro, porque es muy opcional. Soy fundador de Kairos Future. Predije el nacimiento de la generación X, hedonista, egotista y egoísta: la del superyó.” Suya son las siguientes declaraciones.

–Avanzamos hacia la apoteosis del yo, la palabra con más futuro en todos los idiomas: cada uno de nosotros se realizará al tener más y más capacidad de elegir.
–Hemos pasado de un mundo donde lo esencial era cubrir las necesidades: comer, dormir, procrear…, a otro donde lo divertido es satisfacer los deseos: fama, dinero, ser sexy, triunfar… Hemos pasado de la necesidad al deseo. El futuro es el triunfo del ego.
–Antaño cubrir cada necesidad llevaba aparejado cumplir una obligación: satisfacer la necesidad de sexo conllevaba la obligación de ser fiel a tu pareja; si no cumplías tu obligación, no cubrías tu necesidad. Y hoy hemos pasado de las necesidades a los deseos, y los deseos no implican obligaciones sino simplemente elecciones, opciones. Hoy el truco no está en saber cumplir, sino en saber elegir, y si te equivocas saber cambiar.
–Las abuelas ya no ayudan, se realizan. La necesidad de mantener la familia ha cedido hoy ante el deseo de realizarse como personas. Es el fin de la abuela tradicional. Hoy las abuelitas son sallies: Senior Affluent Liberated Ladies Enjoyinga Second Spring… Señoras mayores y solventes liberadas disfrutando de una segunda primavera.
–Todos los valores en nuestra existencia serán a la carta: tendremos religiones de menú personal, donde cada uno habrá elegido lo mejor del budismo y del cristianismo, por ejemplo, o dirá que es socialista en unas cosas y liberal en otras; o en la vida familiar querrá ser padre, pero no pareja, o al revés… ¡Opciones, no obligaciones!
–Hoy es lo moderno. Nada por obligación, todo por opción. El peligro está en pasar de la necesidad al deseo y del deseo al capricho, a la tontería. No habrá grandes fes ni grandes principios, ni grandes
decisiones, y desde luego nada será de por vida.
–El bajo coste tecnológico proyectará los egos al poner al alcance de cualquiera una enorme capacidad de proyectar sus obsesiones, incluso de ser artista. El abaratamiento de la tecnología creativa nos permite a todos ser Almodóvar en potencia.
–Se impone el bajo coste porque el tardocapitalismo ha hipertrofiado el sistema de producción: producimos demasiado de todo. Nos sobra un 20 por ciento de la capacidad productiva de necesidades pasadas; esto obliga a abaratar precios y conecta con la otra gran tendencia: la democratización del diseño, como en Zara o Ikea. La democratización de la tecnología acentúa las ganas de personalizarse, de ser diferente.
–El poder será cada vez más difuso: grandes bloques de influencia donde las partes estatales cederán potestades del centro a la periferia, mientras que los centros de decisión se trasladan cada vez más del Oeste al Este.
–Los paradigmas antaño eran mecanicistas y jerárquicos, hoy son organicistas y complejos: imitan a la naturaleza. Igual en las empresas: YouTube, Skype, Wikipedia o Google en realidad han sido las masas quienes los han creado, no las elites. Tendremos que ir aprendiendo a rentabilizar el poder de todos.
 
Para hacer
Estas declaraciones han sido extractadas de una entrevista en La Vanguardia (04/05/2007). ¿En qué estamos de acuerdo? ¿En que ilumina nuestra formad e ver la realidad?
Comparar con lo que dice F. Torralba en la página siguiente. ¿Tiene algo que ver?
¿Qué consecuencias sacamos de ambos textos?
 

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