Un mundo injusto: dos jornadas y una explotación

1 octubre 1999

Origen
La imagen está tomada del material proporcionado por Globalmarch: la marcha mundial contra la explotación laboral de la infancia, que en España tuvo lugar del 4 al 17 de mayo de 1998. La marcha fue se llevó a cabo sólo en aquella ocasión, pero la realidad de la explotación infantil sigue igual o ha aumentado. ¿Cómo nos afecta a nosotros? ¿Qué podemos hacer? ¿En qué podemos comprometernos?
 
Algunos datos
–   La Marcha comenzó en Asia el 17 de enero de 1998 y, después de recorrer todos los continentes, llegó a Ginebra el 1 de junio, coincidiendo con la 86 Conferencia Internacional del Trabajo.
–   De los 2.000 millones de niños que hay en el mundo, trabajan 250 millones, de los cuales 120 millones trabajan a tiempo completo (más de 8 horas diarias) y 90 millones trabajan al menos 6 días a la semana.
–   Según la OIT, más de 120 millones de niños y niñas trabajan en el mundo sin poder ir a la escuela. Se trata de trabajos en industrias o plantaciones, en las minas o el comercio sexual, que en algunos casos realizan niños y niñas desde los 5 años. Eso atenta contra su dignidad y les ocasiona graves deficiencias personales y sociales.
–          Su situación les obliga a trabajar pero, a la vez, es consecuencia de su explotación.
–   El coste estimado de la escolarización de todos los niños y niñas en el año 2000 sería de 6.000 millones de dólares anuales, además de los gastos actuales. Puede parecer una cantidad muy alta, pero representa tan sólo el 1,1 % de los gastos mundiales en armamento.
 

      Objetivos

–   Centrarse en el trabajo infantil y en la explotación laboral de la infancia para caer en la cuenta de una doble realidad: nuestros privilegios y las deficiencias de unos 250 millones de personas de nuestra edad, niños y niñas, que en vez de prepararse (estudiar, alimentarse, jugar…) tienen que trabajar.
– Tomando conciencia de la realidad global (el mundo en que vivimos genera diferencias y contradicciones, una de las cuales afecta a los niños: la explotación laboral), podremos cambiar la nuestra: aprovechar más nuestras oportunidades de estudio, denunciar situaciones de injusticia, colaborar para la mejora de su situación…
 
Actividades

  1. Repartir y ver el dibujo: que expliquen ellos brevemente las ilustraciones del dibujo.
  2. Caer en la cuenta de que son dos mundos distintos, aunque en una misma realidad: una jornada de 24 horas. Leer lo que pasa en cada uno de esos mundos en cada hora del día.
  3. Comenzar por el círculo de fuera: decir todo lo que pasa en él. Al final, comentar lo que hace cada uno en una jornada. Recalcar cómo lo hace: qué actitudes tiene, si es consciente o no…
  4. Centrase en el círculo de dentro: decir todo lo que pasa en él… Buscar más datos sobre la situación de esos 120 millones de niños… y tomar conciencia de su realidad.
  5. Resumir los dos círculos escribiendo dos diarios paralelos que abarquen lo que hace que cada niño en una jornada…
  6. Ver qué expectativas de futuro tiene por delante cada uno de esos protagonistas: imaginar que han pasado quince años y escribir otro diario de ambos protagonistas durante una jornada.
  7. Ver el cuadro de abajo y, en las dos primeras columnas, escribir palabras que reflejen la situación de «Nosotros» y de «Niños explotados».
  8. A partir del dibujo y de las palabras de las columnas, revisar y comentar: ¿Qué expectativas de futuro tienen por delante cada uno de esos protagonistas?
  9. Añadir una tercera columna: «Qué podemos hacer nosotros». Concretar acciones específicas que nos lleven a superar esas situaciones y hacer un mundo más justo.
Nosotros            Niños explotados Qué podemos hacer nosotros
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  1. Organizar un debate: como ciudadano podemos ayudar a construir un mundo más justo. ¿Cómo podemos hacerlo? ¿O no es posible? ¿Cuáles son las causas de esa explotación injusta y cómo podemos luchar contra ella? (Comenzar aplicándonos el cuento: ver si empleamos algún producto elaborado por niños, desde zapatillas Nike a… Miembros de distintas oenegés sabrán darnos datos sobre esto).

 HERMINIO OTERO