{"id":5664,"date":"2001-03-01T00:00:34","date_gmt":"2001-02-28T22:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/index2.php\/?p=5664"},"modified":"2001-03-01T00:00:34","modified_gmt":"2001-02-28T22:00:34","slug":"jovenes-amanecidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/jovenes-amanecidas\/","title":{"rendered":"J\u00f3venes amanecidas"},"content":{"rendered":"

Escrib\u00eda Luis Antonio de Villena (!) en \u00abEl Mundo\u00bb (4.2.01):
\n\u00abMuchos domingos por la ma\u00f1ana -yendo a mis deberes radiof\u00f3nicos con el progra\u00adma A vivir que son dos d\u00edas- <\/em>cruza el taxi calles como Fuencarral y Col\u00f3n, donde miro, al filo de las nueve, a grupos de j\u00f3venes, chicos y chicas, que salen en ese momento de bares o disco-pubs, <\/em>donde han gastado largamente la noche o donde, m\u00e1s probable\u00admente, han recalado tras una sesi\u00f3n de ritmo discotequero, con cuchipanda y despilfa\u00adrros varios. Los ojos cansados y el aire manso, pero con esa sensaci\u00f3n de abrumadora felicidad desnortada, a veces real y a veces abism\u00e1tica, que suele dar el fin de las farras y de la marcha… <\/em>Siempre los miro con envidia. Porque temo que \u00e9se no sea ya mi tiem\u00adpo (aunque me rebelo) y porque s\u00e9 que tienen raz\u00f3n, pese al general deterioro, cum\u00adpliendo el precepto horaciano, que la juventud suele vivir ciega y a rajatabla: a vivir, que son dos d\u00edas: Carpe diem. <\/em>(Aunque aqu\u00ed ser\u00eda m\u00e1s exacto, carpe noctem).<\/em>
\nY el caso es que cuando yo he salido los fines de semana \u00faltimamente (el viernes y el s\u00e1bado son los \u00fanicos d\u00edas en que procuro con firmeza no salir) siempre me ha horro\u00adrizado lo visto. Las zonas conbares de copas <\/em>parecen tomadas por hordas, vengan o va\u00adyan al botell\u00f3n. <\/em>En muchas discotecas y disco-bares se forman colas o aglomeraciones para entrar, y los porteros o guardianes parecen actuar con cierta dureza que creer\u00e1n consustancial a su cargo. Por dentro, la multitud se acompacta, entre la desorbitada exageraci\u00f3n de los decibelios, hasta el inevitable codo con codo y la impunidad de los empujones. Y el alcohol suele ser malo, como malas -adulteradas- las drogas varias que, m\u00e1s o menos, circulan. Entre los restos finales de cualquier botell\u00f3n <\/em>en plaza p\u00fa\u00adblica, el observador atento encontrar\u00e1 -vac\u00edas- las peores marcas de vino o de ginebra.
\nUn amigo m\u00edo, que en sus tiempos fue juerguista (cuando el juerguismo era un eli\u00adtismo) me dice:\u00ab\u00bfPero no se dan cuenta de la enorme calidad de vida que han perdido?\u00bb. <\/em>Creo que no se dan cuenta. No han conocido otra cosa estos j\u00f3venes del fin de semana, y en su cabeza -equivocadamente- multitud y fiesta han compuesto un binomio insepara\u00adble. Creen que sin mogoll\u00f3n no hay diversi\u00f3n posible. Cualquier d\u00eda de la semana, pe\u00adse a todo, sigue siendo mejor para divertirse bien, que la noche del s\u00e1bado, pero claro, sin multitud apelmazada, sin gregarismo. Y los j\u00f3venes esto, no s\u00e9 por qu\u00e9, no lo saben. El presente les pasa una factura cara que los a\u00f1os venideros, mucho me temo, tornar\u00e1n car\u00edsima. Pero \u00a1qu\u00e9 caramba! Tienen 20 a\u00f1os y quieren placer y desorden sensorial. Si yo ahora tuviese su edad har\u00eda lo mismo. Est\u00e1n en un alba\u00f1al (como todos, probable\u00admente) pero yo los envidio cuando los veo salir de su juerga, amanecidos…\u00bb.<\/p>\n