{"id":7127,"date":"2012-05-01T00:00:57","date_gmt":"2012-04-30T22:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/index2.php\/?p=7127"},"modified":"2012-05-01T00:00:57","modified_gmt":"2012-04-30T22:00:57","slug":"los-pequenos-atrios-en-la-pastoral-cotidiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/los-pequenos-atrios-en-la-pastoral-cotidiana\/","title":{"rendered":"LOS PEQUE\u00d1OS ATRIOS EN LA PASTORAL COTIDIANA"},"content":{"rendered":"
Jes\u00fas Rojano Mart\u00ednez, sdb.<\/strong> Para pensar y realizar una acci\u00f3n pastoral con vocaci\u00f3n de futuro, que no se pierda en \u201cbatallas de retaguardia\u201d, tiene una importancia fundamental saber intuir por d\u00f3nde van los tiros<\/em> en nuestra situaci\u00f3n cultural, qu\u00e9 se cuece<\/em> en ella. Sin esa captaci\u00f3n atenta y despierta del esp\u00edritu de nuestra \u00e9poca, nos perderemos la localizaci\u00f3n de los grandes y peque\u00f1os atrios de gentiles<\/em> que tenemos que conocer, favorecer y habitar. Precisamente este pensador, Gianni Vattimo, defiende que los cristianos hoy han de promover el di\u00e1logo abierto y no tratar de hacer callar a las personas, pues \u201chacer callar\u201d es la mayor violencia. Eso mismo pretend\u00eda la Gaudium et Spes<\/em>: el di\u00e1logo entre la Iglesia y el mundo actual. En realidad, el concepto y realidad del di\u00e1logo es un \u201chijo rojo\u201d que recorre la espina dorsal de la Biblia. \u00c9sta nos muestra a un Dios que hace alianza<\/em> con Israel y se nos acerca y autocomunica<\/em> en la encarnaci\u00f3n de Cristo. Dios no se impone violentamente, como muestran, por ejemplo, las palabras de Jes\u00fas sobre el amor a los enemigos en Mt 5,38-48; el mandato de guardar la espada en Getseman\u00ed en Mt 26,52; o estas palabras de la Primera Carta de Pedro: \u201cDad culto al Se\u00f1or, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida raz\u00f3n de vuestra esperanza. Pero hacedlo con dulzura y respeto<\/em>\u201d (1Pe 3,15-16). En este \u00faltimo caso, el complemento circunstancial con dulzura y respeto<\/em> es la conclusi\u00f3n l\u00f3gica de la exhortaci\u00f3n previa a \u201cno devolver mal por mal\u201d (1Pe 3,9). Algunos te\u00f3logos como Bernard Rey y Christian Duquoc han escrito brillantes y fundamentadas p\u00e1ginas sobre la \u201cdiscreci\u00f3n de Dios\u201d[17]<\/a>, que nunca se impone abusivamente, sino que respeta la libertad del ser humano, y que pide el consentimiento de Mar\u00eda para su encarnaci\u00f3n (cf. Lc 1). Este di\u00e1logo abierto y respetuoso \u201cen tierra de nadie\u201d, que muchas veces ser\u00e1 improvisado y surgir\u00e1 sobre la marcha, es una llamada a todo agente de pastoral y, en general, a todo creyente cristiano, para saber dar raz\u00f3n de su fe y proponer el evangelio de Jes\u00fas en diversos encuentros y ocasiones. Esto supone estar siempre atentos a las inquietudes que flotan en nuestro ambiente socio-cultural, como expon\u00edamos en el aparatado 1, y estar permanentemente dispuestos a confrontarnos en el di\u00e1logo y ofrecer con respeto e ilusi\u00f3n la propuesta de vida de Jes\u00fas de Nazaret, como hemos contado en el apartado 2. Por eso, el atrio cotidiano de los gentiles<\/em> se encuentra hoy: Jes\u00fas Rojano<\/p>\n Jes\u00fas Rojano Mart\u00ednez, sdb. Coordinador de Pastoral del Colegio Salesiano Paseo Extremadura (Madrid) y profesor en el CES Don Bosco. S\u00cdNTESIS DEL ART\u00cdCULO El autor considera que el llamado \u201catrio de los gentiles\u201d es una buena pista de futuro para el trabajo pastoral. Muchos de nuestros conciudadanos se acercan a las puertas de acceso al […]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1580,138,94],"tags":[],"class_list":["post-7127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudios-424","category-jesus-rojano","category-mision-joven-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7127"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7127\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}
\nCoordinador de Pastoral del Colegio Salesiano Paseo Extremadura (Madrid)<\/strong>
\ny profesor en el CES Don Bosco.<\/strong>
\n <\/strong>
\nS\u00cdNTESIS DEL ART\u00cdCULO<\/strong>
\nEl autor considera que el llamado \u201catrio de los gentiles\u201d es una buena pista de futuro para el trabajo pastoral. Muchos de nuestros conciudadanos se acercan a las puertas de acceso al misterio a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda del sentido, del arte, la belleza\u2026 u otras experiencias vitales. Jes\u00fas Rojano ve en el di\u00e1logo y la propuesta las palabras claves para situarse en este \u201catrio de los gentiles\u201d.
\nAnte todo, quiero empezar diciendo que estoy convencido de que la experiencia denominada Atrio de los gentiles<\/em>[1]<\/a>, puesta en marcha por el Cardenal Gianfranco Ravasi<\/em>, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, muy deseada tambi\u00e9n por el propioPapa Benedicto XVI<\/em>, nos pone en la pista de un rasgo decisivo del futuro de la acci\u00f3n pastoral en Occidente. En efecto, pienso que la nueva evangelizaci\u00f3n y el futuro del cristianismo en Europa no se van a jugar en tediosas batallitas<\/em> de retaguardia, como si celebramos la liturgia en etrusco o en griego, o si las casullas las usamos modernas o de guitarra. Como es sabido, con la expresi\u00f3n batallas de retaguardia<\/em> nos referimos a esas muertes absurdas de soldados que pierden la vida cuando el Alto Mando del propio ej\u00e9rcito ya se ha rendido y la guerra ha terminado. No hace muchos a\u00f1os conocimos el caso de un soldado japon\u00e9s que sigui\u00f3 durante 50 a\u00f1os la guerra contra EE.UU. \u00e9l solo, perdido en el interior de la selva de una isla remota del Pac\u00edfico.
\nPues bien, si echamos un vistazo al conjunto de la situaci\u00f3n de la acci\u00f3n pastoral en Occidente, nos encontramos un buen porcentaje de grupos cristianos empe\u00f1ados, sin duda con buena intenci\u00f3n, en algunas de esas cuestiones que no abren caminos futuros, sino que s\u00f3lo remueven aguas definitivamente estancadas. Son, si se nos permite inventar una expresi\u00f3n, los cristianos del pasado<\/em>. En el siglo I, en un determinado momento, en concreto durante los precedentes y celebraci\u00f3n del Concilio de Jerusal\u00e9n (cf. Hechos de los Ap\u00f3stoles, cap\u00edtulo 15), los cristianos del pasado<\/em> fueron los que hoy conocemos como cristianos judaizantes<\/em>. En aquella controversia fue Pablo un cristiano de futuro<\/em>, y luego el conjunto de la Iglesia naciente tambi\u00e9n, cuando acept\u00f3 sus tesis principales. \u00c9l supo ver que la Iglesia ten\u00eda que mirar hacia adelante, y para ello, abandonar disputas que no llevan a ning\u00fan sitio y est\u00e1n desgastando energ\u00edas preciosas de cara a gestionar lo nuevo que ya est\u00e1 surgiendo. En las situaciones de crisis, el Esp\u00edritu suele suscitar estos cristianos de futuro<\/em>, como lo fueron San Francisco de As\u00eds, San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de Jes\u00fas, San Juan Bosco y tantos otros. Saben captar los temas y problemas que van a predominar en su ambiente inmediatamente futuro. Y obran en consecuencia, normalmente en medio de la incomprensi\u00f3n de los que se aferran a los problemas pasados. Esos problemas que son agua<\/em> que, seg\u00fan el sabio refr\u00e1n, ya no mueve molino<\/em>. Pues bien, una clara l\u00ednea pastoral de futuro<\/em> es la experiencia de di\u00e1logo y enriquecimiento mutuo entre creyentes y no creyentes en el atrio de los gentiles<\/em>. Y me refiero no s\u00f3lo a las convocatorias oficiales de Par\u00eds, As\u00eds, Bucarest, Tirana, M\u00e9xico, Florencia, Roma, Palermo o Barcelona (mayo de 2012), sino tambi\u00e9n a lospeque\u00f1os atrios de los gentiles<\/em> de la vida cotidiana.<\/p>\n\n
\nEl idioma ingl\u00e9s cuenta con una palabra para designar la cultura principal, es decir, los pensamientos, gustos o preferencias aceptados mayoritariamente en una sociedad. Me refiero al vocablo mainstream<\/em>, que literalmente significa corriente principal<\/em>. La met\u00e1fora es intuitiva y sugerente: \u00bfNo navegamos a veces los agentes de pastoral por r\u00edos y afluentes que llevan camino de extinguirse, que no van ya a desembocar en el mar, aunque su agon\u00eda puede ser m\u00e1s o menos larga y casi siempre traum\u00e1tica? Losatrios de los gentiles <\/em>productivos los debemos buscar en r\u00edos m\u00e1s caudalosos, en los que coincidiremos con la mayor\u00eda de nuestros contempor\u00e1neos.
\nM\u00e1s cl\u00e1sico es el vocablo alem\u00e1n Zeitgeist<\/em>, expresi\u00f3n que significa \u201cel esp\u00edritu (Geist) del tiempo (Zeit)\u201d. Muestra el clima intelectual y cultural de una \u00e9poca, y la visi\u00f3n global de la vida, del ser humano y del mundo que en ella prevalece. El Zeitgeist<\/em> es la experiencia de un clima cultural dominante. Aunque Hegel puso el t\u00e9rmino en circulaci\u00f3n, se equivoca quien crea que estamos hablando de filosof\u00eda acad\u00e9mica del siglo XIX. Resulta revelador saber que esa especie de Gran Hermano que es Google<\/em> presenta un informe anual con listas por categor\u00edas de las palabras m\u00e1s buscadas denominado precisamente Google Zeitgeist<\/em>[2]<\/a>. Este informe refleja los asuntos y personas que han atra\u00eddo el inter\u00e9s de los internautas e incluso la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica de ese inter\u00e9s. As\u00ed, Google Zeitgeist<\/em> captura el esp\u00edritu del \u00faltimo a\u00f1o transcurrido bas\u00e1ndose en billones de b\u00fasquedas sobre consultas totales que se escribieron en el famoso buscador en dicho a\u00f1o. Por tanto, la pregunta por los intereses de la gente de hoy, que nos dan pistas sobre los atrios de los gentiles<\/em> pertinentes, no es tan dif\u00edcil de investigar como a veces creemos en los ambientes pastorales. Es responsabilidad de los agentes de pastoral conocer, al menos, lo que ya sabe Google<\/em>. Un conocimiento que, desde luego, ha de ser cr\u00edtico[3]<\/a>.
\nPara los que tiene un esp\u00edritu m\u00e1s po\u00e9tico y menos estad\u00edstico, puede ser bueno recordar la canci\u00f3n que Bob Dylan<\/em> escribi\u00f3 en 1963, coincidiendo justamente con las primeras sesiones del Concilio Vaticano II, titulada Blowing in the wind<\/em>: \u201cLo que sopla o resuena o flota en el viento\u201d. La letra original de Dylan se preguntaba \u201ccu\u00e1ntos caminos una persona debe caminar antes de que lo llames hombre, cu\u00e1nto tiempo tienen que volar las balas de ca\u00f1\u00f3n antes de que sean prohibidas para siempre, cu\u00e1ntos o\u00eddos debe tener un hombre antes de que pueda escuchar a la gente llorar, cu\u00e1ntas muertes tendr\u00e1n que ocurrir hasta que sepa que mucha gente ha muerto\u201d, y conclu\u00eda que \u201cla respuesta, mi amigo, est\u00e1 flotando en el viento, la respuesta est\u00e1 soplando en el viento\u201d. Curiosamente, esas preguntas se transformaron en las iglesias espa\u00f1olas en la canci\u00f3n de ofertorio m\u00e1s famosa durante a\u00f1os,Saber que vendr\u00e1s<\/em>: \u201cLa sed de todos los hombres sin luz, la pena y el triste llorar, el odio de los que mueren sin fe, cansados de tanto luchar…\u201d An\u00e9cdotas aparte, es importante que hoy intuyamos por d\u00f3nde flotan o resuenan los vientos principales<\/em>, los vientos de presente y de futuro, pues as\u00ed distinguiremos cu\u00e1les son los atrios de gentiles<\/em> significativos.
\nLa Gaudium et Spes<\/em> (n\u00fameros 4, 11, 44\u2026) y la teolog\u00eda reciente no hablan de mainstream<\/em>, ni de Zeitgeist<\/em> ni de vientos que soplan<\/em>, pero s\u00ed de los signos o se\u00f1ales de los tiempos<\/em>, que viene a ser lo mismo. En realidad, esa expresi\u00f3n, y la forma de pensar e interpretar los acontecimientos que conlleva, sale en el evangelio en labios de Jes\u00fas: \u201cAl atardecer dec\u00eds: \u00abVa a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego\u00bb, y a la ma\u00f1ana: \u00abHoy habr\u00e1 tormenta, porque el cielo tiene un rojo sombr\u00edo.\u00bb \u00a1Conque sab\u00e9is discernir el aspecto del cielo y no pod\u00e9is discernir las se\u00f1ales de los tiempos!\u201d (Mt 16,2-3). Con frecuencia pienso que esas palabras parecen dirigidas directamente por Jes\u00fas a los agentes pastorales de hoy, ante nuestra perplejidad de cara ac\u00f3mo hincar el diente<\/em> a nuestra compleja situaci\u00f3n socio-cultural. Sin esa lectura atenta del esp\u00edritu de nuestra \u00e9poca, la experiencia del Atrio de los gentiles<\/em> apenas logar\u00e1 aterrizar y concretarse en la experiencia vital de los hombres y mujeres de hoy.
\nPues bien, en mi opini\u00f3n, debemos perder tiempo en escuchar qu\u00e9 dicen los personajes y temas que influyen en la gente normal<\/em> de hoy, en los que crean tendencia y se\u00f1alan las sendas de futuro. En ellos laten y podemos adivinar, aunque de modo a veces s\u00f3lo esquem\u00e1tico o borroso, los atrios de los gentiles<\/em> cotidianos significativos donde dialogar en pie de igualdad con el ser humano occidental actual. Si se me permite una comparaci\u00f3n aparentemente lejana, un servidor, que ha crecido y vivido en la ciudad, siempre ha admirado la capacidad de las personas que se han criado en el campo, por ejemplo mi propio padre, para intuir, antes de abrirlo, cu\u00e1ndo un mel\u00f3n est\u00e1 maduro y dulce y cu\u00e1ndo no. Les basta fijarse en el color, calibrar un poco el peso y darle un par de golpecitos y fijarse en el sonido. Pues algo as\u00ed quiero proponer respecto a dos libros recientes que nos indican por d\u00f3nde van las tendencias, qu\u00e9 piensan creadores y ensayistas que hoy influyen en millones de personas. En el trabajo pastoral adelantamos mucho si aprendemos a intuir qu\u00e9 melones<\/em> est\u00e1n maduros y cu\u00e1les no. Es una labor previa imprescindible antes de elegir un atrio de los gentiles<\/em>.
\n1.1 El Atrio de los gentiles en Silicon Valley<\/strong>
\nPocas personas han influido tanto como Steve Jobs en nuestro aprecio, a veces obsesi\u00f3n, por la tecnolog\u00eda (ordenador personal, itunes, ipod, ipad, pel\u00edculas de Pixar, iphone\u2026). \u00bfPodemos aprender pastoralmente algo \u00fatil del mago del marketing<\/em> que ha sido Jobs? Leyendo la biograf\u00eda de Jobs escrita por Walter Isaacson[4]<\/a>, que ha sido best seller<\/em> mundial durante meses, me han llamado la atenci\u00f3n tres aspectos, que constituyen sugerencias para el di\u00e1logo entre creyentes y no creyentes. Cito textualmente:
\n1.1.1 Experiencia religiosa significativa seg\u00fan Jobs.<\/em><\/strong>
\nAunque no eran practicantes fervorosos, los padres de Jobs quer\u00edan que recibiera una educaci\u00f3n religiosa, as\u00ed que lo llevaban a la iglesia luterana casi todos los domingos. Aquello termin\u00f3 a los trece a\u00f1os. La familia recib\u00eda la revista Life<\/em>, y en julio de 1968 se public\u00f3 una estremecedora portada en la que se mostraba a un par de ni\u00f1os fam\u00e9licos de Biafra. Jobs llev\u00f3 el ejemplar a la escuela dominical y le plante\u00f3 una pregunta al pastor de la iglesia: \u00abSi levanto un dedo, \u00bfsabr\u00e1 Dios cu\u00e1l voy a levantar incluso antes de que lo haga?\u00bb. El pastor contest\u00f3: \u00abS\u00ed, Dios lo sabe todo\u00bb. Entonces Jobs sac\u00f3 la portada de Life<\/em> y pregunt\u00f3: \u00abBueno, \u00bfentonces sabe Dios lo que les ocurre y lo que les va a pasar a estos ni\u00f1os?\u00bb. \u00abSteve, ya s\u00e9 que no lo entiendes, pero s\u00ed, Dios tambi\u00e9n lo sabe\u00bb. Entonces Jobs dijo que no quer\u00eda tener nada que ver con la adoraci\u00f3n de un Dios as\u00ed, y nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a la iglesia. Sin embargo, s\u00ed que pas\u00f3 a\u00f1os estudiando y tratando de poner en pr\u00e1ctica los principios del budismo zen. Al reflexionar, a\u00f1os m\u00e1s tarde, sobre sus ideas espirituales, afirm\u00f3 que pensaba que la religi\u00f3n era mejor cuanto m\u00e1s \u00e9nfasis pon\u00eda en las experiencias espirituales en lugar de en los dogmas. \u00abEl cristianismo pierde toda su gracia cuando se basa demasiado en la fe, en lugar de hacerlo en llevar una vida como la de Jes\u00fas o en ver el mundo como \u00e9l lo ve\u00eda \u2014me dec\u00eda\u2014. Creo que las distintas religiones son puertas diferentes para una misma casa. A veces creo que la casa existe, y otras veces que no. Ese es el gran misterio\u00bb[5]<\/a>.
\nSeg\u00fan Jobs, la gente de hoy necesita y valora una experiencia religiosa vital, m\u00e1s que grandes teor\u00edas intelectuales teol\u00f3gicas. \u00bfC\u00f3mo ofrecer ilusionadamente nuestra experiencia de Dios y de la comunidad fraterna en los intercambios vitales de los peque\u00f1osatrios de los gentiles<\/em> en que dialogamos a diario unos con otros? En pastoral, \u00bfexplicamos ideas<\/em> o narramos y transmitimosexperiencias<\/em> de vida?
\n1.1.2 Acceso a Dios desde la belleza y el arte.<\/em><\/strong>
\nHab\u00eda un int\u00e9rprete de m\u00fasica cl\u00e1sica al que Jobs admiraba por igual como persona que en su faceta profesional: Yo-Yo Ma, el vers\u00e1til virtuoso con un car\u00e1cter tan dulce y profundo como los tonos que creaba en su violonchelo. Se hab\u00edan conocido en 1981, cuando Jobs se encontraba en la Conferencia de Dise\u00f1o de Aspen y Yo-Yo Ma asist\u00eda al Festival de M\u00fasica de la misma ciudad. Jobs tend\u00eda a sentirse profundamente conmovido por los artistas que mostraban una cierta pureza, y se convirti\u00f3 en uno de sus seguidores. Invit\u00f3 a Ma a que tocara en su boda, pero este se encontraba fuera del pa\u00eds en una gira. Acudi\u00f3 a casa de Jobs unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, se sent\u00f3 en el sal\u00f3n, sac\u00f3 su violonchelo, un Stradivarius de 1733, y toc\u00f3 algo de Bach. \u00abEsto es lo que habr\u00eda tocado en vuestra boda\u00bb, les dijo. Jobs se levant\u00f3 con l\u00e1grimas en los ojos y le dijo: \u00abTu interpretaci\u00f3n es el mejor argumento que he o\u00eddo nunca en favor de la existencia de Dios, porque no creo que un ser humano pueda por s\u00ed solo hacer algo as\u00ed\u00bb. En una visita posterior, Ma dej\u00f3 que Erin, la hija de Jobs, sujetara el instrumento mientras se sentaban en la cocina. Por aquel entonces, Jobs, ya aquejado de c\u00e1ncer, le hizo a Ma prometerle que tocar\u00eda en su funeral[6]<\/a>.
\nLa experimentaci\u00f3n de la belleza, tanto natural como creada por el hombre (o sea, el arte<\/em>), acerca a los seres humanos a la esfera de lo sagrado. Seg\u00fan Jobs, \u201ces el mejor argumento que he o\u00eddo nunca en favor de la existencia de Dios\u201d. Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles, Kant, Schiller, Hegel y tantos otros ya lo sab\u00edan. \u00bfQu\u00e9 caminos de di\u00e1logo con los no creyentes se abren a trav\u00e9s de la experiencia est\u00e9tica y los nuevos lenguajes creativos? \u00bfSe est\u00e1n aprovechando? \u00bfQu\u00e9 frutos pr\u00e1cticos en nuestra pastoral han producido las interesant\u00edsimas Cartas a los artistas<\/em> de Juan Pablo II (1999)[7]<\/a> y Benedicto XVI (2009)[8]<\/a>?
\n1.1.3 La experiencia del propio l\u00edmite ante la muerte.<\/em><\/strong>
\nEs conocido que la muerte de Jobs en octubre de 2011 se debi\u00f3 a un c\u00e1ncer contra el que luchaba desde 2005. En ese contexto leemos en su biograf\u00eda:
\nUna de las primeras llamadas de Jobs fue a Larry Brilliant, al que conoci\u00f3 en el ashram de la India. \u00ab\u00bfTodav\u00eda crees en Dios?\u00bb, le pregunt\u00f3 Jobs. Su amigo contest\u00f3 que s\u00ed, y estuvieron charlando de los diferentes caminos conducentes a Dios que les hab\u00eda ense\u00f1ado su gur\u00fa hind\u00fa, Neem Karoli Baba. Entonces Brilliant le pregunt\u00f3 a Jobs cu\u00e1l era el problema. \u00abTengo c\u00e1ncer\u00bb, respondi\u00f3 este[9]<\/a>.
\nUna tarde soleada en que no se encontraba demasiado bien, Jobs estaba sentado en el jard\u00edn trasero de su casa y reflexion\u00f3 sobre la muerte. Habl\u00f3 acerca de sus experiencias en la India de casi cuatro d\u00e9cadas atr\u00e1s, su estudio del budismo y sus opiniones sobre la reencarnaci\u00f3n y la trascendencia espiritual. \u00abCreo en Dios aproximadamente al cincuenta por ciento \u2013afirm\u00f3-. Durante la mayor parte de mi vida he sentido que deb\u00eda de haber algo m\u00e1s en nuestra existencia de lo que se aprecia a simple vista\u00bb. Reconoci\u00f3 que, a medida que se enfrentaba a la muerte, pod\u00eda estar exagerando aquella posibilidad motivado por un deseo de creer en una vida m\u00e1s all\u00e1 de esta. \u00abMe gusta pensar que hay algo que sobrevive despu\u00e9s de morir \u2013coment\u00f3-. Resulta extra\u00f1o pensar que puedas acumular toda esta experiencia y tal vez algo de sabidur\u00eda, y que simplemente desaparezca, as\u00ed que quiero creer que hay algo que sobrevive, que a lo mejor tu conciencia resiste\u00bb. Se qued\u00f3 callado durante un buen rato. \u00abPero, por otra parte, a lo mejor es como un bot\u00f3n de encendido y apagado -a\u00f1adi\u00f3-. \u00a1Clic!, y ya no est\u00e1s\u00bb[10]<\/a>.
\nEs curiosa la reacci\u00f3n de Brilliant ante la pregunta sobre Dios: \u201c\u00bfCu\u00e1l es el problema?\u201d<\/em> En el fondo, unos de los temas principales, si no el<\/em> principal, para el di\u00e1logo en el atrio de los gentiles<\/em> es el problema del sentido. La pregunta por la propia felicidad, temporal y eterna, nos incumbe a todos. \u00bfC\u00f3mo ofrecer al ser humano actual la propuesta de Vida en abundancia (Jn 10,10) que nos trae Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 lenguaje significativo, ilusionante pero sin tintes macabros, tendremos que elaborar? \u00bfPor d\u00f3nde empezar en este campo?
\n1.2 El atrio de los gentiles y la novela posmoderna.<\/strong>
\nLas pel\u00edculas de cine, las canciones y las novelas m\u00e1s le\u00eddas suelen dejarnos pistas importantes sobre lo que flota en nuestro ambiente. Pocos autores tienen el olfato del franc\u00e9s Michel Houellebecq a la hora de rastrear las nuevas tendencias culturales (Las part\u00edculas elementales, Plataforma, La posibilidad de una isla\u2026<\/em>). Su m\u00e1s reciente novela[11]<\/a> ofrece tambi\u00e9n sugerencias interesantes:
\n1.2.1 La ignorancia sobre la esencia de la fe cristiana.<\/em><\/strong>
\nM\u00e1s sorprendente a\u00fan: \u00e9l [aunque no era creyente] estaba familiarizado con los principales dogmas de la fe cat\u00f3lica, cuya huella en la cultura occidental hab\u00eda sido tan profunda, mientras que sus contempor\u00e1neos, por lo general, sab\u00edan sobre la vida de Jes\u00fas un poco menos que sobre la de Spiderman[12]<\/a>.
\nDesde la iron\u00eda, Houellebecq reconoce la ignorancia sobre cuestiones religiosas del hombre de hoy. \u00bfQu\u00e9 implicaciones se desprenden de aqu\u00ed de cara a una actitud pastoral paciente y hermen\u00e9utica en el atrio de los gentiles<\/em>? \u00bfNo damos demasiado por supuesto a veces? \u00bfNos molestamos en explicar y aclarar de modo inteligible nuestras propuestas? \u00bfPor qu\u00e9 algunos cristianos parecen disfrutar siendo oscuros y cr\u00edpticos en sus mensajes?
\n1.2.2 Como se percibe al sacerdote en las ciudades occidentales.<\/em><\/strong>
\nEl protagonista de la novela es un pintor que retrata en sus cuadros a diversos profesionales. A la hora de pintar a un sacerdote, el autor hace esta descripci\u00f3n, que no es en absoluto peyorativa. No critica a los sacerdotes normales. Sencillamente, no los comprende:
\nHab\u00eda pensado varias veces en aquel sacerdote que f\u00edsicamente se parec\u00eda un poco a Fran\u00e7ois Hollande, pero al contrario que el dirigente pol\u00edtico se hab\u00eda hecho eunuco por Dios. Muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de haber comenzado la \u00abserie de oficios sencillos\u00bb, Jed hab\u00eda proyectado en varias ocasiones hacer un retrato de uno de aquellos hombres castos y abnegados que, cada vez menos numerosos, atravesaban las metr\u00f3polis para aportarles el consuelo de su fe. Pero hab\u00eda fracasado, ni siquiera hab\u00eda conseguido capturar el tema. Herederos de una milenaria tradici\u00f3n espiritual que ya nadie comprend\u00eda realmente, en otro tiempo situados en primera fila de la sociedad, los curas se ve\u00edan actualmente reducidos, al t\u00e9rmino de estudios espantosamente largos y dif\u00edciles que abarcaban el dominio del lat\u00edn, del derecho can\u00f3nico, de la teolog\u00eda racional y de otras materias casi incomprensibles, a subsistir en miserables condiciones materiales, a pasar de un grupo de lectura del Evangelio a un taller de alfabetizaci\u00f3n, a decir misa cada ma\u00f1ana para unos feligreses escasos y avejentados, todo goce sensual les estaba vetado, y hasta los placeres elementales de la vida familiar, obligados sin embargo por la funci\u00f3n que desempe\u00f1an a manifestar d\u00eda tras d\u00eda un optimismo forzoso. Los j\u00f3venes sacerdotes urbanos constitu\u00edan un tema desconcertante e inaccesible para quienes no compart\u00edan su fe[13]<\/a>.
\nEste texto me ha hecho preguntarme: \u00bfSe han vuelto incomprensibles las figuras del sacerdote, de la religiosa, del creyente practicante a los ojos del \u201chombre de la calle\u201d? \u00bfNos preocupamos por presentar la propia vida con sencillez y claridad al entrar en los diversos atrios de los gentiles<\/em>? \u00bfQu\u00e9 cariz nuevo tomar\u00eda seg\u00fan esto la famosa invitaci\u00f3n de la Primera Carta de San Pedro a \u201cdar raz\u00f3n de nuestra esperanza\u201d (1Pe 3,15)? \u00bfY la invitaci\u00f3n de Pablo VI a dar testimonio<\/em> y no s\u00f3lo hablar en Evangelii Nuntiandi<\/em>, n\u00ba 41? \u00bfNo nos confundimos a veces al interpretar lo que nos dicen, y nos sentimos descalificados cuando se trata m\u00e1s bien de incomprensi\u00f3n?
\n1.2.3 De nuevo el l\u00edmite de la muerte.<\/em><\/strong>
\nAl d\u00eda siguiente, durante la misa del funeral [de la abuela de Jed], a la que asisti\u00f3 todo el pueblo, y despu\u00e9s delante de la iglesia cuando recib\u00edan el p\u00e9same, Jed se dijo que su padre y \u00e9l estaban notablemente adaptados a aquel tipo de circunstancias. P\u00e1lidos y cansados, los dos vestidos con un traje oscuro, no les costaba nada expresar la gravedad, la tristeza resignada propias de la ocasi\u00f3n; incluso apreciaban, sin poder suscribirla, la nota de discreta esperanza que aport\u00f3 el cura: \u00e9l tambi\u00e9n anciano, un veterano de los entierros, que deb\u00edan de ser su actividad principal, habida cuenta de la edad de la poblaci\u00f3n. Al volver hacia la casa, donde hab\u00edan servido el vino de honor, Jed se percat\u00f3 de que era la primera vez que asist\u00eda a un entierro serio, a la vieja usanza, un entierro que no pretend\u00eda escamotear la realidad del fallecimiento. En Par\u00eds hab\u00eda asistido varias veces a incineraciones; la \u00faltima fue la de un compa\u00f1ero de Bellas Artes, que hab\u00eda muerto en un accidente a\u00e9reo durante sus vacaciones en Lombok; le hab\u00eda sorprendido que algunos de los presentes no hubieran apagado el m\u00f3vil en el momento de la cremaci\u00f3n[14]<\/a>.
\nAl pensarlo cay\u00f3 en la cuenta de que desaprobaba completamente la tendencia modesta, moderna, consistente en ser incinerado y que dispersaran tus cenizas en plena naturaleza, como para mostrar mejor que regresabas a su seno, que te mezclabas de nuevo con los elementos. Y hasta en el caso de su perro, Michel, muerto cinco a\u00f1os atr\u00e1s, hab\u00eda optado por enterrarlo -depositando cerca de su peque\u00f1o cad\u00e1ver, en el momento de inhumarlo, un juguete que le gustaba especialmente- y erigirle un humilde monumento en el jard\u00edn de la casa de sus padres, en Breta\u00f1a, donde su padre hab\u00eda fallecido el a\u00f1o anterior, y que Jasselin no hab\u00eda querido revender, con la idea quiz\u00e1 de ir a vivir all\u00ed, H\u00e9l\u00e9ne y \u00e9l, cuando se jubilase. El hombre no formaba parte de la naturaleza, se hab\u00eda elevado por encima de ella, y el perro, desde su domesticaci\u00f3n, tambi\u00e9n se hab\u00eda elevado por encima, eso era lo que pensaba en el fondo de s\u00ed mismo. Y cuanto m\u00e1s reflexionaba sobre ello, tanto m\u00e1s le parec\u00eda imp\u00edo, aunque no creyera en Dios, tanto m\u00e1s le parec\u00eda en cierto modo antropol\u00f3gicamente imp\u00edo, dispersar las cenizas de un ser humano sobre los prados, los r\u00edos o el mar, o incluso, como cre\u00eda recordar que hab\u00eda hecho el fantoche de Alain Gillot-P\u00e9tr\u00e9, considerado en su tiempo la persona que hab\u00eda rejuvenecido la presentaci\u00f3n televisada del bolet\u00edn meteorol\u00f3gico, en el ojo de un hurac\u00e1n. Un ser humano era una conciencia, una conciencia \u00fanica, individual e irreemplazable, y merec\u00eda por ello un monumento, una estela, al menos una inscripci\u00f3n, en suma, algo que afirmara y trasladase a los siglos futuros el testimonio de su existencia [\u2026]. La misa en s\u00ed fue para Jasselin, como de costumbre, un momento de aburrimiento mortal. Hab\u00eda perdido todo contacto con la fe cat\u00f3lica desde que ten\u00eda diez a\u00f1os, a pesar del gran n\u00famero de entierros a los que hab\u00eda tenido que asistir, y nunca hab\u00eda conseguido recobrarlo. En el fondo no comprend\u00eda nada de la misa, ni siquiera sab\u00eda exactamente de qu\u00e9 quer\u00eda hablar el cura; hubo menciones de Jerusal\u00e9n que le parecieron fuera de lugar, pero se dijo que deb\u00edan de tener un sentido simb\u00f3lico. Sin embargo, ten\u00eda que reconocer que el rito le parec\u00eda adecuado, que las promesas relativas a una vida futura en este caso eran bien recibidas. En el fondo, la intervenci\u00f3n de la Iglesia era mucho m\u00e1s leg\u00edtima en el caso de un entierro que en el de un nacimiento o una boda. All\u00ed estaba perfectamente en su elemento, ten\u00eda algo que decir sobre la muerte; sobre el amor, ya era m\u00e1s dudoso[15]<\/a>.
\nMe parecen interesant\u00edsimas las reflexiones de Houellebecq sobre \u201cel escamotear la realidad del fallecimiento\u201d en las grandes ciudades y la importancia de \u201cun entierro serio\u201d, as\u00ed como sobre la dignidad \u00fanica del ser humano a\u00fan despu\u00e9s de su muerte. De nuevo, el tema del sentido de la vida y de la muerte. Una cuesti\u00f3n que nunca se ha ido ni se ir\u00e1. S\u00f3lo hay que adivinar los nuevos lenguajes en que se expresa. \u00bfY qu\u00e9 decir de la impresi\u00f3n de que la Iglesia tiene algo que decir sobre la muerte pero no sobre el amor? El sentido de la vida, de la muerte, del amor\u2026 \u00bfno son temas m\u00e1s que suficientes para dialogar con desnuda sinceridad en los cotidianos atrios de los gentiles<\/em>? \u00bfC\u00f3mo plantearlos sin parecer aguafiestas, pero tampoco superficiales o intrascendentes, como lo son, seg\u00fan Houellebecq, esos que \u201cescamotean la realidad de la muerte\u201d o \u201cno apagan su m\u00f3vil durante una cremaci\u00f3n\u201d? Algunos conocidos pensadores actuales, como Gianni Vattimo<\/em>, han retornado, si bien a su aire, al cristianismo precisamente a partir de plantearse el problema del sentido tras la p\u00e9rdida de personas queridas[16]<\/a>.<\/p>\n\n
\nDado que el disc\u00edpulo no puede ser distinto de su Se\u00f1or (cf. Mt 10,24-25), la Iglesia debe mantener dicho di\u00e1logo respetuoso con el mundo, como plantea la Gaudium et Spes<\/em>. Encontramos la misma invitaci\u00f3n, por ejemplo, en la Dignitatis Humanae<\/em>: \u201cDios llama ciertamente a los hombres a servirle en esp\u00edritu y en verdad, y por eso \u00e9stos quedan obligados en conciencia, pero no coaccionados. Porque Dios tiene en cuenta la dignidad de la persona humana que El mismo ha creado, que debe regirse por su propia determinaci\u00f3n y gozar de libertad. Esto se hizo patente sobre todo en Cristo Jes\u00fas, en quien Dios se manifest\u00f3 perfectamente a s\u00ed mismo y descubri\u00f3 sus caminos. En efecto, Cristo, que es Maestro y Se\u00f1or nuestro, manso y humilde de coraz\u00f3n, atrajo pacientemente e invit\u00f3 a los disc\u00edpulos […]. Dio testimonio de la verdad, pero no quiso imponerla por la fuerza a los que le contradec\u00edan. Pues su reino no se defiende a golpes, sino que se establece dando testimonio de la verdad y prest\u00e1ndole o\u00eddo, y crece por el amor con que Cristo, levantado en la cruz, atrae a los hombres a S\u00ed mismo\u201d (DH 11).
\nEl Papa Pablo VI escribi\u00f3 en 1964 una importante enc\u00edclica, la Ecclesiam suam<\/em>, para favorecer dicho di\u00e1logo, pues \u201cla Iglesia debe ir hacia el di\u00e1logo con el mundo en que le toca vivir. La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio\u201d (ES 27)[18]<\/sup><\/a>. Seg\u00fan Pablo VI, \u201cen el di\u00e1logo se descubre cu\u00e1n diversos son los caminos que conducen a la luz de la fe y c\u00f3mo es posible hacer que converjan a un mismo fin [\u2026]. La dial\u00e9ctica de este ejercicio de pensamiento y de paciencia nos har\u00e1 descubrir elementos de verdad aun en las opiniones ajenas, nos obligar\u00e1 a expresar con gran lealtad nuestra ense\u00f1anza y nos dar\u00e1 m\u00e9rito por el trabajo de haberlo expuesto a las objeciones y a la lenta asimilaci\u00f3n de los dem\u00e1s\u201d (ES 32). En la actualidad, no extra\u00f1a o\u00edr decir a un cardenal que la Iglesia debe dialogar con la sociedad actual y proponer la verdad del evangelio sin intentar imponerla, como hizo en abril de 2008 el Cardenal de Barcelona en una conferencia en el Club siglo XXI de Madrid: \u201cAnte la realidad de nuestra sociedad pluralista se exige buscar el \u00absitio\u00bb propio de los cristianos y de la Iglesia en esta nueva situaci\u00f3n socio-cultural, sin que ello suponga la p\u00e9rdida de la propia identidad. La Iglesia no puede pretender imponer a otros su propia verdad. La relevancia social y p\u00fablica de la fe cristiana ha de evitar una pretensi\u00f3n de hegemon\u00eda cultural, que se dar\u00eda si no se reconociera que la verdad se propone y no se impone. Pero ello no significa que la Iglesia no deba ofrecerla a la sociedad, en la totalidad de lo que significa el anuncio del Evangelio\u201d[19]<\/sup><\/a>. En estas palabras resonaban, evidentemente, las pronunciadas por Juan Pablo II en su \u00faltima visita a Madrid, en mayo de 2003: \u201cLas ideas no se imponen, se proponen\u201d.
\nPues bien, el atrio de los gentiles<\/em> es el lugar que simboliza dicho di\u00e1logo abierto y respetuoso. Pero es un di\u00e1logo en tierra de nadie<\/em>. Si se nos permite el s\u00edmil deportivo, el atrio de los gentiles<\/em> es un campo neutral. Ninguno de los participantes juega con la ventaja de ser equipo local. El atrio es un lugar de intersecci\u00f3n e igualdad, donde todos valemos lo mismo y los argumentos no vencen por un principio externo de autoridad ajeno al propio di\u00e1logo, del tipo \u201cporque lo digo yo y ya est\u00e1\u201d o \u201custed nos abe con qui\u00e9n est\u00e1 hablando\u201d.
\nNo todos los grupos cristianos saben hablar en este terreno de todos que es el atrio. Ellos s\u00f3lo saben hablar desde el p\u00falpito, desde el rol, y en concreto el rol de autoridad. Pero en el atrio nadie es m\u00e1s que nadie. La credibilidad y la confianza hay que ganarlas y merecerlas, no se conceden de entrada, y mucho menos se imponen. Dicho de otro modo: cuando en octubre de 2011 la fil\u00f3sofa, te\u00f3rica de la literatura, psicoanalista y escritora feminista francesa de origen b\u00falgaro Julia Kristeva<\/em> fue invitada a hablar ante el Papa como agn\u00f3stica, fue escuchada como alguien que ten\u00eda algo importante que decirnos a los creyentes, en un di\u00e1logo de igual a igual. \u00bfSomos capaces de escuchar en los ambientes de pastoral juvenil a los j\u00f3venes como alguien con quien se puede hablar de igual a igual, que no son, por tanto, meros destinatarios pasivos?
\nA\u00fan lo diremos de otra manera: si vienes a la Iglesia o una instituci\u00f3n cristiana, yo puedo llamarte superficial en mi terreno porque no entiendes ni hablas mi juego de lenguaje<\/em>, mi vocabulario de iniciado, en el sentido que le dio a esta expresi\u00f3n el segundo Wittgenstein. En el atrio, no. En el atrio de los gentiles<\/em>, cuando s\u00f3lo hablo mi juego de lenguaje propio, cr\u00edptico, nadie me va a entender ni me va a dar cr\u00e9dito. La otra posibilidad, la deseable, es tratar de hablar un lenguaje inteligible para la mayor\u00eda de personas \u201cnormales\u201d. En definitiva, no se trata de que los dem\u00e1s entren en mi juego ling\u00fc\u00edstico, sino jugar a un juego com\u00fan, el lenguaje cotidiano del hombre de la calle del siglo XXI. Si el Verbo de Dios se ha encarnado en la realidad humana, \u00bfpor qu\u00e9 hay que \u201chablar raro\u201d o \u201cvestirse raro\u201d para hacer teolog\u00eda o propuestas pastorales? En tiempo de Jes\u00fas, en todo el Mediterr\u00e1neo la gente se entend\u00eda hablando el llamado griego-koin\u00e9<\/em>. El concepto de atrio de los gentiles<\/em> nos invita a los agentes de pastoral a comprender y expresarnos en la koin\u00e9<\/em> cultural actual. A Jes\u00fas le comprend\u00eda el pueblo y se alegraba de entenderle: \u201c\u00a1Este s\u00ed que habla con autoridad!\u201d En ese caso, autoridad (auctoritas<\/em>) equival\u00eda a credibilidad, y \u00e9sta se gana en la vida com\u00fan a todos, a ras de suelo, no desde un p\u00falpito, desde un t\u00edtulo de dignidad o desde unas leyes.
\nEn realidad, los mejores ejemplos sobre las actitudes que hay que mantener en los atrios de los gentiles cotidianos<\/em> nos los da Jes\u00fas cuando dialoga con la mujer samaritana (cf. Jn 4), con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas (cf. Lc 24), con Nicodemo (cf. Jn 3). Jes\u00fas se encuentra con aquella mujer samaritana en su ambiente, en su pueblo, junto al pozo que era de todos y de nadie, y por eso un buen atrio de gentiles<\/em>.<\/p>\n\n
\n* En la calle, en las distancias cortas, en los encuentros casuales<\/em>.- Ya dec\u00eda Chesterton que desconfiaba de las personas que tienen grandes discursos para salvar el mundo, pero luego son incapaces de conversar media hora con su peluquero.
\n* En los nuevos medios de comunicaci\u00f3n y en las redes sociales<\/em>.- Es importante aprender a expresar mensajes positivos, a no insultar o polemizar est\u00e9rilmente, a llegar al coraz\u00f3n de la mayor\u00eda de las personas de hoy, con sus inquietudes, alegr\u00edas y preocupaciones.
\n* En la cultura<\/em>.- El esfuerzo por estar presentes en el teatro, en la pintura, en la m\u00fasica, en el cine, en la arquitectura de hoy, con un lenguaje cristiano atractivo, que no sea medieval ni trasnochado parece m\u00e1s decisivo que nunca. La historia cristiana occidental, le\u00edda con inteligencia, puede ense\u00f1arnos mucho al respecto.
\n* En el<\/em> encuentro con personas que viven situaciones l\u00edmite<\/em> y se hacen planteamientos por el sentido global de la vida<\/em>.- El l\u00edmite experimentado por las personas ante el sufrimiento y la muerte, como ve\u00edamos en los textos de Jobs y Houellebecq, constituye un reto formidable para la pastoral cristiana actual. Un reto y una oportunidad.
\n* En los problemas diarios y cotidianos de b\u00fasqueda de felicidad<\/em>.- El atrio de los gentiles de la pastoral juvenil se encuentra en el colegio o en la universidad, en las asociaciones de tiempo libre, en los problemas laborales y de exclusi\u00f3n que viven los j\u00f3venes\u2026 En ese terreno vital se dialoga con ellos, all\u00ed donde nadie es m\u00e1s que nadie y a cada paso nos jugamos la credibilidad.
\nEn definitiva, cuando a inicios del siglo XVII San Francisco de Sales<\/em> recorr\u00eda la regi\u00f3n calvinista del Chablais, y ten\u00eda que hacer pastoral en un ambiente inh\u00f3spito y en plena intemperie, nos dej\u00f3 un ejemplo espl\u00e9ndido de lo que supone \u201cganar alma a alma\u201d, como dej\u00f3 escrito en el lenguaje de su tiempo. Hoy se nos invita a pasar del \u201cy si no vienen, ellos se lo pierden\u201d<\/em> al salir afuera, a la intemperie<\/em>, y ofrecer el evangelio como plenitud de la vida.
\nPor fin, una \u00faltima sugerencia sobre el lenguaje apropiado en el atrio cotidiano de los gentiles: \u00bfQu\u00e9 lenguaje pastoral tipo twitter<\/em> \u2013no m\u00e1s de 140 caracteres\u2026- estamos elaborando? \u00bfEs positivo o negativo escucharnos? \u00bfSe parecen nuestras afirmaciones, por ejemplo, a esta frase del evangelio de Juan: \u201cTanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo \u00fanico, para que todo el que crea en \u00e9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u201d (Jn 3,16)?<\/p>\n
\n[1]<\/a> http:\/\/www.cortiledeigentili.com\/index.php.
\n[2]<\/a> Ver, por ejemplo: http:\/\/www.googlezeitgeist.com\/es#en\/
\n[3]<\/a> Sobre la necesidad de ser cr\u00edticos con Google y otros buscadores, cf. A. SU\u00c1REZ S\u00c1NCHEZ-OCA\u00d1A, Desnudando a Google. La inquietante realidad que no quieren que conozcas<\/em>, Barcelona, Planeta, 2012.
\n[4]<\/a> W. ISAACSON, Steve Jobs. <\/em>La biograf\u00eda<\/em>, Barcelona, Debate, 2011.
\n[5]<\/a> W. ISAACSON, Steve Jobs,<\/em> pp. 38-39.
\n[6]<\/a> W. ISAACSON, Steve Jobs,<\/em> pp. 525-526.
\n[7]<\/a> http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/letters\/documents\/hf_jp-ii_let_23041999_artists_sp.html.
\n[8]<\/a> http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/benedict_xvi\/speeches\/2009\/november\/documents\/hf_ben-xvi_spe_20091121_artisti_sp.html.
\n[9]<\/a> W. ISAACSON, Steve Jobs,<\/em> pp. 557-558.
\n[10]<\/a> W. ISAACSON, Steve Jobs,<\/em> p. 694.
\n[11]<\/a> Cf. M. HOUELLEBECQ, El mapa y el territorio<\/em>, Barcelona, Anagrama, 2011.
\n[12]<\/a> M. HOUELLEBECQ, El mapa y el territorio<\/em>, p. 40.
\n[13]<\/a> M. HOUELLEBECQ, El mapa y el territorio<\/em>, p. 87.
\n[14]<\/a> M. HOUELLEBECQ, El mapa y el territorio<\/em>, pp. 45-46.
\n[15]<\/a> M. HOUELLEBECQ, El mapa y el territorio<\/em>, p. 285.
\n[16]<\/a> Cf. cf. G. VATTIMO, Creer que se cree<\/em>, Barcelona, Paid\u00f3s, 1996.
\n[17]<\/a> Cf. B. REY, La discreci\u00f3n de Dios. Espacio para la libertad y la misi\u00f3n, <\/em>Santander, Sal Terrae, 1998; Ch. DUQUOC,Mesianismo de Jes\u00fas y discreci\u00f3n de Dios,<\/em> Madrid, Cristiandad, 1985.
\n[18]<\/a> Cf. tambi\u00e9n JUAN PABLO II, Novo millennio ineunte<\/em>, n\u00ba 55-56.
\n[19]<\/a> L. MART\u00cdNEZ SISTACH, La presencia p\u00fablica de la Iglesia en la sociedad de hoy<\/em>, en Vida Nueva<\/em> 2612 (10-16 mayo 2008), p. 28.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"