{"id":8213,"date":"2006-09-01T00:00:27","date_gmt":"2006-08-31T22:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/?p=8213"},"modified":"2006-09-01T00:00:27","modified_gmt":"2006-08-31T22:00:27","slug":"la-formacion-cristiana-de-los-ninosas-y-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastoraljuvenil.es\/misionjoven\/la-formacion-cristiana-de-los-ninosas-y-jovenes\/","title":{"rendered":"La formaci\u00f3n cristiana de los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"
Rafel Gasol <\/strong> Ante una situaci\u00f3n tan compleja, una pregunta: \u00bfdeber\u00edamos cambiar algo para que los ni\u00f1os\/as, adolescentes y j\u00f3venes quieran seguir a Jesucristo?, \u00bfdebemos cambiar alguna cosa para concretar en el mundo infantil y juvenil la pregunta: c\u00f3mo evangelizar, hoy, nuestra sociedad?
\nDelegado Provincial de Pastoral Juvenil (Barcelona)
\n <\/strong>
\nPresento una propuesta para reflexionar operativamente sobre la pastoral infantil y juvenil. Parto del convencimiento de que la presencia de la Iglesia entre los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes ha de ser cada vez m\u00e1s plural y diversificada, partiendo de las situaciones concretas en las que se encuentran.
\nCreo que la comunidad cristiana y la vida concreta de los chavales son los \u201clugares teol\u00f3gicos\u201d para escuchar y comprender tanto la palabra inmediata de Dios como la respuesta eclesial m\u00e1s conveniente a dar en este momento de la historia. Los j\u00f3venes son una oportunidad para replantear nuestra pastoral.
\n <\/p>\n\n
\nNo es sencillo definir en pocas palabras qu\u00e9 es evangelizar. Nos quedamos con las expresiones del Concilio Provincial Tarraconense: \u201cEvangelizar es descubrir en el coraz\u00f3n de cada mujer y de cada hombre la acci\u00f3n y el calor del Esp\u00edritu; es establecer las mediaciones oportunas para que las personas sencillas, y tal vez afligidas, puedan encontrarse con Dios. Evangelizar es ayudar a rehacer la experiencia de Dios de mucha gente alejada, experiencia que est\u00e1 intr\u00ednsecamente unida al amor hacia los hermanos y, por tanto, a aquella opci\u00f3n preferente por los pobres y por la justicia que fue distintivo del Mes\u00edas Jes\u00fas\u201d[1]<\/a>
\nPara buscar una definici\u00f3n de pastoral nos acogemos a la formulada por los Obispos Espa\u00f1oles: \u201ctoda aquella presencia y el conjunto de acciones mediante las cuales la Iglesia ayuda a los j\u00f3venes a preguntarse y a descubrir el sentido de su vida, a descubrir y asimilar la dignidad y exigencias de ser cristianos, les propone las diversas posibilidades de vivir la vocaci\u00f3n cristiana en la Iglesia y en la sociedad, y les anima y acompa\u00f1a en su compromiso para la construcci\u00f3n del Reino\u201d [2]<\/a>.
\nHemos vivido unos modelos cl\u00e1sicos para llegar a los j\u00f3venes:
\n– Modelo catecumenal<\/em>: gracias a las familias, la escuela, la catequesis.
\n– Modelo pastoral<\/em>: con el acompa\u00f1amiento e iniciativas creativas para los adolescentes y j\u00f3venes en su transici\u00f3n completa a la vida cristiana adulta.
\n– Modelo misionero<\/em>: para llegar a los que se sit\u00faan fuera.
\nPodemos afirmar que el modelo catecumenal<\/em> ya no sirve para llegar a la mayor\u00eda de los j\u00f3venes; el modelo pastoral<\/em> hay que replantearlo en nuestro mundo pluricultural e interreligioso; el modelo misionero<\/em> se ha convertido en prioritario: estamos en tierra de misi\u00f3n. Es necesario pensar la primera evangelizaci\u00f3n entre los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes, entre las familias. Incluso con aquellos que, participando en celebraciones eclesiales, no han sido iniciados en experimentar el encuentro personal con Jesucristo. Y subrayamos tambi\u00e9n, que nuestra Iglesia ha hecho una opci\u00f3n prioritaria por la pastoral de juventud[3]<\/a>. No partimos de cero, y vamos hacia otro lugar.
\n
\n1.1. <\/strong>\u00bfA qui\u00e9n nos dirigimos?<\/strong>
\n <\/strong>
\nYa no hay una pastoral infantil y juvenil. Se ha impuesto la diversidad. Crece la dificultad de catalogaci\u00f3n. Se impone la necesidad de proyectos diferenciados. Los manuales de siempre de psicolog\u00eda evolutiva, b\u00e1sicos para programar la pastoral y la educaci\u00f3n de la fe, ya no nos sirven.
\nLa transici\u00f3n al mundo adulto (tambi\u00e9n eclesial) se pospone; la inmediatez de respuestas complica los compromisos estables y de por vida; los modelos de vida, los l\u00edderes, los adultos de referencia son d\u00e9biles: confusi\u00f3n de roles, conflicto de autoridad en la presentaci\u00f3n de valores de vida; crece una nueva vivencia de la sexualidad sin compromiso, sin afectividad y con nuevos lenguajes sanitarios o l\u00fadicos, pero no morales y religiosos. Se constata el semio total analfabetismo de socializaci\u00f3n religiosa, de cultura religiosa, de cultura cristiana y con tendencias a una religiosidad a la carta que no afecta ni altera de verdad sus vidas.
\nUn dato importante: la situaci\u00f3n de los adolescentes y j\u00f3venes es como el iceberg de la situaci\u00f3n de los adultos de la vieja Europa descristianizada y culturalmente preparada: espiritualidad difusa, de baja intensidad; proyecto estrictamente personal, desdogmatizado, ecl\u00e9ctico, reservado al \u00e1mbito privado y desencarnado de la historia. En vez del mensaje del Reino, prevalecen los dos elementos que interesan al sistema econ\u00f3mico imperante: el Poder<\/em> (valor y superioridad del individuo sobre todo lo que le rodea) y el Dinero<\/em>(materializaci\u00f3n de los valores). Y otro dato. A pesar de la diversidad, los j\u00f3venes muestran unos elementos comunes: la necesidad de encontrar la identidad, la b\u00fasqueda de pertenencia y la b\u00fasqueda de sentido.
\n
\n1.2. <\/strong>\u00bfA qui\u00e9n llegamos?<\/strong>
\n <\/strong>
\nA pocos: muchos ni\u00f1os\/as, menos preadolescentes, algunos adolescentes, pocos j\u00f3venes. S\u00f3lo hay que mirar nuestros ambientes. Miremos tambi\u00e9n los estudios sobre la religiosidad. Las estad\u00edsticas no lo dicen todo, pero nos dicen que algo no funciona como antes, aunque sea cierto que m\u00e1s de la mitad de los adolescentes y j\u00f3venes de 15 a 29 a\u00f1os se consideren \u201ccreyentes cristianos\u201d. Refiri\u00e9ndose a los j\u00f3venes se habla de demanda de religiosidad y desafecci\u00f3n de la dimensi\u00f3n institucional de todo lo religioso: han reconvertido la religi\u00f3n y la fe en un cristianismo humanitario y aut\u00f3nomo.
\n
\nLos que se quedan<\/strong><\/p>\n\n
\nLos que se marchan<\/strong><\/p>\n\n
\n\u00bfVolver\u00e1n?… \u00a1o no!<\/strong><\/p>\n\n
\n <\/p>\n\n
\nLos agentes de pastoral de j\u00f3venes nos situamos como creyentes que reconocemos la iniciativa gratuita de Dios que sale al encuentro de cada persona y env\u00eda a Jesucristo como expresi\u00f3n de su amor y como referente de persona en plenitud. El camino de fe de cualquier creyente conecta radicalmente con el misterio de la encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, y encuentra su fundamento en el misterio pascual.
\n <\/strong>
\n2.1. <\/strong> Criterios de fondo<\/strong>
\n <\/strong>
\nLa gran oferta que queremos hacer en pastoral juvenil es el don que hemos recibido: Jesucristo. Desde aqu\u00ed planteamos los diversos itinerarios para que cada persona pueda hacer su proceso de seguimiento personal y comunitario. Para nosotros, agentes de pastoral, el objetivo b\u00e1sico de la pastoral de j\u00f3venes es la humanizaci\u00f3n. Ofrecemos, desde la lectura creyente del evangelio, el modelo de humanidad en plenitud: Jesucristo.
\nQueremos dar a conocer a Jesucristo a todos los j\u00f3venes. Vemos que llegamos a algunos. Afirmamos que nos importa cada uno: <\/strong>porque cada ni\u00f1o\/a y joven es un don de Dios para nuestras vidas y para nuestra misi\u00f3n. Es un don para la Iglesia y la sociedad, no es nuestro. El camino propio y natural de la pastoral es el trabajo educativo hecho en lo cotidiano.[4]<\/a>
\nApostamos por la fragilidad: el educador, es un sugeridor de rutas entre posibles itinerarios en el desierto religioso que le rodea. Desierto que lo desnuda de seguridades, de certezas. Desierto como lugar de tentaci\u00f3n, una de las cuales es la a\u00f1oranza de otros tiempos al sentir la impotencia pastoral. Desierto que dispone al educador a tener experiencia de hijo \u201cen las manos de la madre\u201d, de padre \u201cdel hijo mayor de casa\u201d, de buen pastor \u201cque sale a buscar les 99 ovejas que han marchado del redil\u201d.
\nPor tanto, no nos jugamos la vida por la organizaci\u00f3n de \u201cm\u00faltiples\u201d iniciativas y actividades: pastoral de la interiorizaci\u00f3n<\/em>. <\/strong>No nos jugamos la vida por el \u201cn\u00famero de clientes\u201d: pastoral de minor\u00eda.<\/em> No nos jugamos la vida por \u201cla cantidad de sacramentos administrados\u201d. pastoral<\/em> de calidad<\/em>, no de cristiandad. No nos jugamos la vida en saberes, sino en pastoral del sentido integral de vida.<\/em>
\n\u00a1Seguimos creyendo que \u201cla gloria de Dios es que la persona viva<\/em>\u201d! Yvivir, <\/strong>para nosotros, es hacerlo con sentido y compromiso: sentido<\/strong> (modelo de vida, sentido de vida), gracias a algunos factores b\u00e1sicos recibidos desde la comunidad cristiana; la acogida<\/strong> (\u00a1desde la situaci\u00f3n personal donde se encuentra!); el acompa\u00f1amiento<\/strong> (Ema\u00fas es el paradigma del encuentro con Dios desde la experiencia de derrota); la iniciaci\u00f3n<\/strong> (a la interioridad, a la espiritualidad, a la oraci\u00f3n, a la contemplaci\u00f3n del Dios de Jesucristo); lapersonalizaci\u00f3n<\/strong> (\u00a1un itinerario de iniciaci\u00f3n cristiana para cada persona!); lacomunidad<\/strong> (desde los planteamientos de un Proyecto Pastoral de la Comunidad, que no depende del presb\u00edtero de turno, sino de la comunidad cristiana estable convertida en agente de pastoral); y compromiso<\/strong> (en la caridad, el amor, la entrega desinteresada, la experiencia de gratuidad,…)
\nEstamos atentos a unas interpelaciones insistentes en nuestro hoy: partir de la realidad, desde la opci\u00f3n por \u201cla iniciaci\u00f3n a la vida cristiana\u201d de la mayor\u00eda de ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes, es decir, introducirlos en un \u201cmundo nuevo de valores, de relaciones, de s\u00edmbolos y comportamientos, de criterios de juicio, de juicio y valoraci\u00f3n de la vida\u201d[5]<\/a>; ir por todo el mundo, caminar con la gente[6]<\/a>, compartir preguntas, dudas y desilusiones, encontrar la misericordia de Dios para cada uno y comunicarla; mirar alrededor, partir de las personas concretas, como Jes\u00fas, que viene a curar a los cansados y atribulados.
\n
\n2.2. La formaci\u00f3n cristiana de ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes<\/strong>
\n <\/strong>
\nEstas son las grandes caracter\u00edsticas de la formaci\u00f3n:
\n– Integral, global<\/strong>[7]<\/a>, <\/strong>de toda la persona<\/em> (no s\u00f3lo de la cabeza: esp\u00edritu, alma y cuerpo), uniendo fe \u2013 vida, contenidos \u2013 experiencias, razonamiento \u2013 sentimientos, acci\u00f3n \u2013 reflexi\u00f3n, comuni\u00f3n \u2013 misi\u00f3n, espiritualidad \u2013 compromiso, lucha \u2013 fiesta.
\n– Dispone de un proyecto marco <\/strong>unitario (engloba los diversos elementos);org\u00e1nico (<\/strong>sin yuxtaposici\u00f3n de intervenciones, evitando los localismos est\u00e9riles);progresivo (todo est\u00e1 relacionado y atendiendo las posibilidades de cada persona).
\n– Tiene en cuenta la amplia diversidad de personas y el proceso gradual <\/strong>de cada una de ellas; y tiene claro el protagonismo de cada uno, la imposibilidad de suplencia por parte de nadie en el acto de adhesi\u00f3n y de confianza en Dios; reconoce que no se lleva a Dios a nadie, sino que se ayuda a tomar conciencia y a aceptar una presencia ya regalada al sujeto; sabe que no hay <\/em>educaci\u00f3n directa de la fe, sino transmisi\u00f3n de las ense\u00f1anzas de la fe; identifica el dinamismo habitual de la transmisi\u00f3n de la fe, la propuesta, la asimilaci\u00f3n personalizada, el encuentro con el Dios vivo.
\n– Nace de la comunidad cristiana<\/strong>; del pacto y la decisi\u00f3n comunes sobre objetivos, criterios y valores; de la dedicaci\u00f3n prioritaria de personas y recursos materiales; de una cuidadosa formaci\u00f3n inicial y continuada de los agentes, especialmente de los laicos.
\n– Ofrece diversos itinerarios<\/strong>. \u00c9stos se adaptan al punto de partida de las personas, a su concreta experiencia espiritual, y no a la edad de referencia. No son tanto unos itinerarios hacia Dios, sino en Dios y desde Dios seg\u00fan el lugar de partida respecto a la opci\u00f3n por el seguimiento de Jesucristo. En el centro est\u00e1 la persona en su libertad, llamada e interpelada por Dios, mediante la vida… Por tanto, hay puntos de llegada diversos. Los itinerarios son aplicaciones concretas del proyecto marco a destinatarios y contextos determinados y diversificados;evitan las improvisaciones (escondidas con la palabra \u201cespontaneidad\u201d), huyen de \u201cremedios\u201d de urgencia y evitan el estancamiento en lugares comunes \u201cde siempre\u201d; rehuyen los individualismos, las prisas, las fragmentaciones y ponen el acento en los binomios personalizaci\u00f3n \u2013 socializaci\u00f3n, orientaci\u00f3n \u2013 gradualidad, experiencia \u2013 prospectiva de futuro.
\n <\/p>\n\n
\nEn la formaci\u00f3n cristiana de los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes imagino tres tipos de itinerarios:
\n– <\/strong>Itinerario espec\u00edfico de iniciaci\u00f3n cristiana para aquellos que quieren seguir a Jesucristo, poniendo el acento en el acompa\u00f1amiento personal y la experiencia comunitaria de aquellos que ya<\/em> se han comprometido en su opci\u00f3n de disc\u00edpulos; y en la iniciaci\u00f3n cristiana (personalizaci\u00f3n de la fe mediante una experiencia profundizada de oraci\u00f3n hecha h\u00e1bito en la vida cotidiana, la vivencia habitual de los sacramentos, el compromiso en la caridad y la solidaridad, la vida de la comunidad cristiana donde compartir la experiencia fundamental de Jes\u00fas), con aquellos con una cierta vivencia poco personalizada <\/strong>
\n– <\/strong>Itinerario espec\u00edfico de b\u00fasqueda del sentido de su vida y <\/strong>
\n– Itinerario espec\u00edfico de educaci\u00f3n de la interioridad y la espiritualidad.
\nPara cualquier persona que se acerca a una presencia de Iglesia, tanto si son indiferentes o contrarios a la realidad de la fe, como si no se han planteado la trascendencia o tienen vivencias diversas a la cristiana, y tambi\u00e9n si han optado por Jesucristo, de cara a que liguen esta opci\u00f3n con el sentido de la vida y la espiritualidad. Dos Itinerarios para todas las personas con la certeza que ayudando a captar el sentido de la vida y ayudando a contactar con la espiritualidad les ofrecemos la posibilidad de encontrarse con el Otro.
\n
\n3.1. Itinerario para quienes quieren seguir a Jesucristo<\/strong>
\n <\/strong>
\n <\/strong>Se trata de un itinerario de formaci\u00f3n espec\u00edfica para aquellos que quieren seguir a Jesucristo. Priovilegia: la experiencia religiosa cristiana, la identidad personal, la opci\u00f3n por la justicia y la solidaridad.
\n
\nLa experiencia religiosa cristiana<\/strong>
\nSe trata de vivir, en el \u00e1mbito de la comunidad cristiana y por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, el encuentro con Cristo resucitado que nos lleva a una nueva identidad personal manifestada en un estilo de vida caracterizado por la salida de uno mismo. La experiencia se da \u201cen el tiempo\u201d (la vida, la historia personal y social, el devenir, el futuro…) y en la sacramentalidad del mundo. Por tanto, ha de ser una iniciaci\u00f3n experiencial al misterio del Dios encarnado y manifestado en Jes\u00fas, m\u00e1s importante por la radicalidad e imprevisibilidad de su amor que por su comprensibilidad racional.
\nEste encuentro con Cristo se hace m\u00e1s por la transmisi\u00f3n compartida que por la informaci\u00f3n doctrinal y conduce a una espiritualidad que recupera la centralidad de Jesucristo como experiencia liberadora y de relaci\u00f3n; que educa la mirada contemplativa y la oraci\u00f3n personal y comunitaria; que celebra y transfigura la vida terrenal sin condenar ninguno de sus aspectos vitales; que ayuda a ser personas libres, creativas y aut\u00f3nomas; que favorece laautorealizaci\u00f3n y lanza al compromiso.
\n
\nLa construcci\u00f3n de la identidad personal<\/strong>
\nDonde Dios, Padre de Jes\u00fas y Cristo resucitado entran en la interpretaci\u00f3n de mi pasado (mi historia), presente (la imagen que ahora tengo de m\u00ed) y futuro (mis ideales). Esta identidad personal \u201ccristiana\u201d se va construyendo por la acumulaci\u00f3n de experiencias interiores, por la experimentaci\u00f3n y ayuda a responder \u201c\u00bfqui\u00e9n soy yo?\u201d (relaci\u00f3n profunda con Abb\u00e1) y \u201c\u00bfqu\u00e9 quiero hacer yo con mi vida?\u201d (pasi\u00f3n por la causa del Reino, a partir de los m\u00e1s d\u00e9biles)
\nAnte la necesidad de encontrar identidad est\u00e1 la propuesta de vivir como hijo de Dios, abierto a la trascendencia; ante la b\u00fasqueda de pertenencia est\u00e1 la oferta de la comunidad cristiana como nuevo estilo de relaci\u00f3n; ante la b\u00fasqueda de sentido est\u00e1 la propuesta del Reino como motor y horizonte de la propia vida[8]<\/a>.
\nEn la praxis pastoral, se acepta el proceso lento de autocrecimiento (y por tanto de errores y heterodoxias doctrinales y heteropraxis morales) de unos j\u00f3venes que se van estructurando m\u00e1s lentamente (en el conocimiento de ellos mismos, en la elecci\u00f3n de vida, en la estructuraci\u00f3n del deseo y la voluntad,…). Se acepta porque se cree en el poder sanador de la relaci\u00f3n con el Dios que libera, purifica y potencia. Por eso, se aceptan como \u201cbuenos\u201d todos los puntos de partida: las ganas de b\u00fasqueda, el relativismo, el camino de la est\u00e9tica, las ganas de hacerse preguntas, el gozo de darse a los otros aunque sea ocasionalmente para ayudar a encontrar la propia identidad.
\n
\nLa opci\u00f3n por la justicia y la solidaridad.<\/strong>
\nDonde Dios, Padre de Jes\u00fas, me env\u00eda por la fuerza de su Esp\u00edritu a anunciar la buena nueva a los pobres, a los cautivos la libertad, la vista a los ciegos, la libertad a los oprimidos. Y que se ha instaurado el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or, con signos. Esta opci\u00f3n se va construyendo por experiencias que religan al Crucificado con los crucificados: donde aquello importante no es lo que hago desde mi poder, sino los encuentros que se transforman en experiencias interiores en medio de los cuales encuentro al Dios cristiano.
\nSaliendo fuera de uno mismo y de la propia comunidad, al servicio de los pobres, se hace realidad el encuentro concreto con otros creyentes y no creyentes, compartiendo la \u201ccatolicidad\u201d de la llamada a lavar los pies. Asumir la dimensi\u00f3n social de la fe lleva a vivir la contraculturalidad ante el estilo de vida consumista que nos impone el sistema econ\u00f3mico y la libertad ante opciones pol\u00edticas que quieren capitalizar el evangelio.
\nEstos tres elementos b\u00e1sicos del itinerario s\u00f3lo son posibles de reconocer si se cuenta con agentes de pastoral, educadores en la fe, dispuestos a preceder, acompa\u00f1ar y seguir a los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes. \u00bfD\u00f3nde se encuentran estos educadores de la fe? En las comunidades cristianas, en las familias. Educan la fe por su coherencia personal e institucional y gracias a una formaci\u00f3n que les da identidad y recursos comunicativos. Para m\u00ed, estos son los cuatro puntos neur\u00e1lgicos<\/em> que hacen posible educar en la fe a los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes:
\n
\n– <\/em>La comunidad cristiana como marco de referencia: necesitamos la creaci\u00f3n \u2013 animaci\u00f3n de comunidades cristianas de referencia, porque el cristianismo sociol\u00f3gico derivado del ambiente social, no tiene futuro. Por tanto hemos de centrarnos en comunidades cristianas para los agentes pastorales y para todos los creyentes. Su finalidades son: ayudar a vivir el encuentro con Dios; hacer experiencia concreta de fraternidad (\u201crecinto de verdad y amor, de libertad, de justicia y de paz donde todos encuentren motivos para seguir esperando\u201d); hacer una necesaria y seria iniciaci\u00f3n cristiana que lleve a la personalizaci\u00f3n de la experiencia de fe y a la pertenencia comunitaria y eclesial; acoger las nuevas preguntas, las nuevas inquietudes, las ganas de celebrar la vida y el compromiso que tenemos los cristianos; acompa\u00f1amiento personal y grupal; ser referencias visibles, observables: espacio de socializaci\u00f3n religiosa y referencia comunitaria adulta.
\n
\n– Atenci\u00f3n a la familia como lugar natural de la formaci\u00f3n. Es necesario seguir centrando los esfuerzos en la familia cristiana, lugar \u201cnatural\u201d de la formaci\u00f3n de los hijos. El testimonio familiar o la coherencia de las familias son b\u00e1sicos, en la educaci\u00f3n en la fe, a pesar que los agentes socializadores tradicionales (familia, escuela y medios de comunicaci\u00f3n social) ya no cumplen el rol asignado hasta ahora. A pesar de todo, si la experiencia religiosa va ligada a la transmisi\u00f3n \u201cde padres a hijos\u201d, ser\u00e1 necesario apostar por la funci\u00f3n esencial de la familia, socializar o educar a los hijos, transmitiendo valores, creencias religiosas, normas de comportamiento social, modelos valiosos y socialmente deseables de hombre o de mujer, etc. implicando a los adultos de las familias en la transmisi\u00f3n de la experiencia de fe[9]<\/a>.
\n
\n– La formaci\u00f3n continuada de los animadores y el m\u00e9todo nuevo. Se ha de apostar por la formaci\u00f3n continuada de cara a tener un tipo de animador, creyente convencido, con un estilo propio: <\/strong>acostumbrado a contactar con el propio mundo interior y a acompa\u00f1ar \u201clos caminos hacia dentro\u201d de sus acompa\u00f1antes (preparaci\u00f3n para seguir procesos personales de vida); con capacidad de ser cercano, de escuchar y de orientar \u201clas pocas\u201d personas que anima; con una confianza absoluta en el inter\u00e9s de Dios por su labor pastoral y en la llamada a cada ni\u00f1o\/a y joven a vivir; con la libertad interior de salir de los \u201ccaminos seguros\u201d: la exactitud racional de la formulaci\u00f3n de la fe y la exigencia de la moral, y ser \u201cun espacio donde las condiciones no existen\u201d nuevos espacios plurales de encuentro y de anuncio referenciales para los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes; centrado en facilitar vivencias del amor de Dios manifestado en Jes\u00fas, m\u00e1s que en asegurar formulaciones exactas y pertinentes, quiz\u00e1s te\u00f3ricas, de la existencia o no de Dios; con un lenguaje narrativo inteligible que recupere el estilo anunciador de Jes\u00fas de Nazaret y exprese la fe en formas culturalmente aceptables y comprensibles; con capacidad de trabajo en equipo (parroquia, tiempo libre, escuela, arciprestazgo, di\u00f3cesis) y en red (con otros colectivos, organizaciones, plataformas eclesiales y sociales) para ahorrar recursos y apostar por lo que anunciamos: \u00a1es mejor compartir!
\nVale la pena insistir en la coherencia de planteamientos y de acciones desde la infancia hasta la madurez disponiendo de un proyecto eclesial marco, de itinerarios diversificados y de una buena programaci\u00f3n vertical que se desarrolla en estos tres aspectos: el sentir, el conocer y el actuar[10]<\/a>.
\nLos principales n\u00facleos formativos son profundizados progresivamente en espiral para ayudar a hacer el largo proceso de personalizaci\u00f3n y de socializaci\u00f3n de la fe, el largo proceso de aprendizaje del compromiso creyente y el descubrimiento de la propia vida invitada a ser vividavocacionalmente[11]<\/a>. Se da un notable cambio de m\u00e9todo: pasamos del \u201ccamino a la red\u201d. Estamos hablando de procesos en espiral, abiertos, personalizados, con grandes l\u00edneas definidas que llevan a concreciones bien diversas, con ofertas educativas diferenciadas desde las cuales se est\u00e1 en condiciones de brindar un camino de educaci\u00f3n integral.
\n
\n– La honestidad personal y la coherencia institucional: apuntamos la importancia de vivir personalmente aquello que se anuncia y de cuidar que el lenguaje (verbal y no verbal) de nuestras instituciones vaya en la l\u00ednea de aquello que queremos transmitir: el amor incondicional de Dios, que en Jesucristo nos hace hermanos. Cabe decir, tambi\u00e9n, que el estilo de las personas de Iglesia deber\u00eda vivirse no s\u00f3lo en el seno de la comunidad cristiana, sino especialmente en la sociedad civil, en general, y familiar en concreto.
\n
\n3.2. Itinerario para la b\u00fasqueda de sentido de la vida<\/strong>
\n <\/strong>
\n <\/strong>Se trata de un itinerario de formaci\u00f3n espec\u00edfica centrado en la b\u00fasqueda de sentido de la vida para todas las personas que se acercan a nuestras instituciones educativas.
\n <\/strong>
\nJustificaci\u00f3n<\/strong>
\nA menudo, al observar las incoherencias en los comportamientos y en los criterios de personas de nuestro mundo, afirmamos que hay una crisis de sentido. Cuando, desde la mentalidad de educadores y educadoras de ni\u00f1os\/as, adolescentes y j\u00f3venes, valoramos los enfoques que \u00e9stos van tomando, apuntamos que a muchos de ellos les ha faltado una clara propuesta educativa para tomar opciones de fondo en sus vidas. Queremos subrayar que, independientemente del posicionamiento respecto a los valores y del hecho trascendente, la b\u00fasqueda de sentido a la vida es el espacio com\u00fan donde encontramos a todos los adolescentes y j\u00f3venes que pasan por cualquier instituci\u00f3n educativa y, al mismo tiempo, el trabajo m\u00e1s valioso que cada persona ha de resolver para ser feliz en la vida.
\nPedro Gonz\u00e1lez Blasco[12]<\/a>, analiza si los j\u00f3venes se plantean o no las cuestiones vitales: el sentido de la existencia, el mal, el dolor y su significado, el fracaso, la violencia en el mundo. El resultado es que lo hacen una inmensa mayor\u00eda, y que lo hacen a menudo. Los amigos son los grandes confidentes, a pesar de que los padres a\u00fan conservan una cierta importancia, y en \u00faltimo t\u00e9rmino, son los m\u00e1s influyentes. Los profesores y los sacerdotes son, simult\u00e1neamente, poco consultados y tan influyentes como los amigos.
\nHace a\u00f1os cualquier interrogante, problem\u00e1tica humana o circunstancia social, eran terreno abonado para propiciar la pregunta religiosa y el planteamiento creyente de la vida, o bien la ocasi\u00f3n adecuada para introducir a Dios dentro del entramado social y la organizaci\u00f3n de los pueblos. La situaci\u00f3n actual es muy diferente. Nuestra cultura, considerada globalmente, aunque valora la persona y lo que posibilita su construcci\u00f3n, su realizaci\u00f3n y su felicidad, se muestra reticente a la hora de admitir la labor del Evangelio dentro de sus esquemas.
\nNuestra tarea educativa capta, desde hace tiempo, la repercusi\u00f3n de esta situaci\u00f3n sociocultural en la vida de los j\u00f3venes. Leemos esta situaci\u00f3n como \u201cun signo de los tiempos\u201d y queremos ofrecer propuestas pastorales que ayuden a nuestros destinatarios a preguntarse por el sentido de la vida y a descubrirlo, y a abrirse a la dimensi\u00f3n religiosa.
\nLa educaci\u00f3n en la b\u00fasqueda del sentido de la vida no es una cuesti\u00f3n al margen de las finalidades de las instituciones educativas[13]<\/a>. Pertenece a su esencia. En los centros religiosos y en los centros laicos se necesita educar para vivir con sentido, con grandes o peque\u00f1as razones, inmanentes o trascendentes, absolutas o relativas. Educar para vivir con sentido y para descubrir que vale la pena vivir y luchar para ser felices se hace haciendo emerger del interior de cada persona todo aquello latente que existe. Y este proceso va m\u00e1s all\u00e1 de la instrucci\u00f3n: hace referencia a desvelar interrogantes sobre el sentido de la propia vida, de la realidad que nos rodea, de la historia globalmente considerada; abarca el conjunto de acciones a desarrollar dentro y fuera de la instituci\u00f3n educativa, en las cuales la persona se va posicionando y va decidiendo los siguientes pasos a dar en medio de una experiencia vital llena de novedades y de situaciones imprevistas.
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\nFundamentos de este itinerario<\/strong>
\nLa relaci\u00f3n educativa con los ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes de este principio de siglo nos empuja a hacer una propuesta educativa determinada, espec\u00edfica, alternativa. <\/em> Pone especial \u00e9nfasis en acompa\u00f1ar los procesos de participaci\u00f3n, individual y colectiva, alrededor de proyectos de actividades, de conocimientos, de servicio, y en la oferta de todas las propuestas desde unos equipos que tiene experiencia de unidad, de comunidad. Se basa en el contacto con los j\u00f3venes all\u00ed donde nos los encontramos y en la adaptaci\u00f3n del Itinerario, para dinamizar sus mecanismos interiores y que as\u00ed puedan crecer en plenitud en medio de contextos de muerte o de desesperanza, de vac\u00edo o de inmediatez, de confusi\u00f3n o de relativismo.
\nEstamos profundamente convencidos que hay un estilo educativo que favorece nuestra propuesta. Estas son sus principales convicciones: que nuestras instituciones sean un espacio de recuperaci\u00f3n del sentido, de la palabra, de la autoestima, del protagonismo, de la solidaridad, de la ternura y de la fraternidad, y que partan m\u00e1s de gestos liberadores que de palabras y de discursos; que los educadores ayuden a generar la conexi\u00f3n con el Trascendente sin proselitismos cerrados, y que sepan luchar contra criterios de eficacia, de prestigio y de adoctrinamiento, rompiendo con los criterios de fuerza y de poder; que los j\u00f3venes sean respetados en sus procesos personales, porque se cree en su responsabilidad en los pasos a dar en su camino. Los elementos fundamentales para llevarlo adelante son:
\n– El ambiente, como expresi\u00f3n de la globalidad de la instituci\u00f3n educativa.<\/strong>Apostamos por la creaci\u00f3n de una atm\u00f3sfera educativa, el ambiente, que haga posible que en la pr\u00e1ctica ya se viva aquello que proponemos.
\n– Las relaciones interpersonales c\u00e1lidas entre los miembros de la comunidad educativa. Para preceder, acompa\u00f1ar y seguir el camino de una persona, es necesario que entre en juego un coraz\u00f3n cercano, estable y constante. Esto lo facilitan las relaciones positivas, la acogida singular, la relaci\u00f3n directa, el conocimiento profundo, y la actitud cordial, afectuosa, c\u00e1lida y basada en el respeto mutuo con cada uno.
\n– Las actuaciones espec\u00edficas dise\u00f1adas para avanzar en el itinerario. El itinerario est\u00e1 dise\u00f1ado se\u00f1alando las capacidades que en cada momento de la vida se pueden conseguir. Cada capacidad se puede trabajar en momentos plurales. Hay, por eso, momentos destinados a trabajar espec\u00edfica y sistem\u00e1ticamente algunas cuestiones.
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\n Lo que imaginamos en el horizonte<\/strong>
\nCuando se inicia un itinerario normalmente hay un destino, un final, un punto de llegada en el horizonte. Al hacernos la pregunta de hacia donde lleva este itinerario nos viene esta imagen:
\n– Unas personas con un proyecto de vida, <\/strong>expresi\u00f3n de las posibilidades de futuro descubiertas en la propia vida, en la globalidad de la Vida. Y esto porque han practicado actividades y habilidades para encontrar su orientaci\u00f3n vocacional, venciendo la visi\u00f3n fatalista de la vida y optando por procesos de autonom\u00eda; se han proyectado hacia el futuro a partir de una actitud responsable en el presente; han practicado la autotrascendencia.
\n– Unas personas abiertas a la \u201cinterioridad\u201d, <\/strong>a la espiritualidad, a la b\u00fasqueda, al cuestionamiento sobre las grandes preguntas de la vida (su origen, su valor, su utilidad y finalidad). Unas personas, pues, que en medio de la colectividad saben dar respuesta individual a las preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida y que construyen una visi\u00f3n de la existencia coherente y movilizadora, en constante evoluci\u00f3n.
\n– Unas personas en relaci\u00f3n con el Trascendente, con capacidad de comprender las Noticias de Dios dispersadas en el mundo y con disposici\u00f3n de relacionar la experiencia de trascendencia con el camino hecho por Jes\u00fas de Nazaret.
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\nUna propuesta en forma de Itinerario<\/strong>
\nNuestra propuesta en forma de Itinerario quiere ayudar, respecto al tema del sentido, a ofrecer posibilidades de avance y a aclarar el vac\u00edo o el caos en el que se pueden encontrar las personas j\u00f3venes. Quiere favorecer, en primer lugar, el descubrimiento de significado. Para hacer esto, no es suficiente poner nombre a los valores. Damos un paso m\u00e1s. Nos atrevemos a ofrecer itinerarios de b\u00fasqueda de sentido.
\nProponemos un itinerario en tres momentos, que ayuden a personalizar la pregunta profunda sobre el sentido de la vida (expr\u00e9sate, preg\u00fantate, elige y responde), y<\/em> permitan descubrir las noticias de Dios<\/em> en la vida de cada d\u00eda.
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\n– Expr\u00e9sate<\/strong>
\nPonemos la expresi\u00f3n en el inicio de nuestro itinerario porque consideramos imprescindibles que los ni\u00f1os\/as, j\u00f3venes y adultos crezcan con la capacidad de manifestar y de verbalizar sus necesidades y deseos, desde los m\u00e1s superficiales a los m\u00e1s profundos. Ninguna voz es insignificante cuando es expresi\u00f3n de uno mismo. En nuestra concepci\u00f3n cristiana de la vida, nos importa la expresi\u00f3n, porque lleva a la personalizaci\u00f3n de la experiencia religiosa y a la decisi\u00f3n personal ante las propuestas e invitaciones que vienen de Dios.
\nEn este momento del itinerario queremos ayudar a desarrollar las capacidades de descubrimiento, de identificaci\u00f3n, de an\u00e1lisis cr\u00edtico y la comunicaci\u00f3n. Descubrimiento como capacidad de \u201cdar nombre\u201d a valores, comportamientos, nuevas experiencias, deseos; identificaci\u00f3n como capacidad de \u201cdistinguir\u201d necesidades, aspiraciones, estilos de comunicaci\u00f3n; an\u00e1lisis cr\u00edtico como capacidad de \u201ccomprender\u201d lo que pasa en el interior y en el exterior de uno mismo; comunicaci\u00f3n como capacidad de \u201dexteriorizar\u201d y \u201cformular\u201d de forma personal los sentimientos, afectos, vivencias y motivaciones.
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\n– Preg\u00fantate<\/strong>
\nEste momento del itinerario parte de la expresi\u00f3n de las necesidades y deseos que hay en la persona (del tipo que sean: biol\u00f3gico, material, afectivo, intelectual, espiritual…) para ayudarla a pasar de una percepci\u00f3n superficial o epid\u00e9rmica hacia una vivencia m\u00e1s profunda de las propias experiencias de vida. Nos interesa que la persona vaya encontrando respuestas que la lleven a nuevos interrogantes para solucionar. En nuestro horizonte educativo hay un escenario en el que las personas, actores protagonistas, buscan y encuentran entre preguntas y respuestas.
\nCon vistas a alimentar la disponibilidad a la experiencia espiritual y a la fe, interesa poner la persona en contacto con experiencias, propias o ajenas, que cuestionen la normalidad de la vida de cada d\u00eda y el \u201cpensamiento \u00fanico\u201d que transmiten los medios de comunicaci\u00f3n. Es la v\u00eda para reconocer las rendijas de trascendencia que se esconden en la vida ordinaria y que, tarde o temprano, podr\u00e1n ser identificadas y nombradas. La pedagog\u00eda del preguntarse y del preguntar se manifiesta como un excelente caminador que lleva al disc\u00edpulo a encontrarse con la verdad de s\u00ed mismo, de los dem\u00e1s y de Dios.
\nEn este momento del itinerario queremos ayudar a desarrollar las capacidades de interrogaci\u00f3n, de percepci\u00f3n, de conocimiento, de an\u00e1lisis cr\u00edtico y la auto-evaluaci\u00f3n. Interrogaci\u00f3n y percepci\u00f3n como capacidad de \u201ccaptar la realidad\u201d tal como es y el propio papel en ella; conocimiento como capacidad de \u201ccomprensi\u00f3n\u201d de uno mismo y de los valores y antivalores culturales y sociales; an\u00e1lisis cr\u00edtico como capacidad de \u201ccomprender y valorar\u201d lo que pasa en el entorno social; auto-evaluaci\u00f3n como capacidad de \u201cdecirse la verdad\u201d ante las propias actuaciones y los silencios sin respuesta.
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\n– Elige y responde:<\/strong>
\nYendo al fondo del significado de preguntarse, nos encontramos con la b\u00fasqueda, m\u00e1s o menos consciente, de sentido para la propia vida. Por eso, en nuestro itinerario nos interesa ayudar a plantear el tema de la b\u00fasqueda y la opci\u00f3n del sentido para la vida de cada persona. Lo planteamos como consecuencia natural para una persona que se expresa y se pregunta: que es capaz de verbalizar lo m\u00e1s profundo de sus necesidades y deseos descubre la posibilidad de muchas respuestas a diversos niveles de profundidad y es invitado a escoger la suya.
\nNo es suficiente plantear la importancia de un sentido a la vida o el descubrimiento de los diversos sentidos, entre ellos el cristiano, presentes en la vida y en el ambiente que viven las personas. Las experiencias mencionadas pueden quedar en un dato m\u00e1s, meramente te\u00f3rico, del contexto sociocultural. Ponemos a la persona en situaci\u00f3n de mirar las m\u00faltiples respuestas que se dan en el propio entorno, facilitamos las herramientas para la captaci\u00f3n de lo que ofrece cada opci\u00f3n para la realizaci\u00f3n personal, e invitamos a la opci\u00f3n libre y decidida de aquel sentido de la vida que m\u00e1s la haga posible. Los valores de la espiritualidad apuntan a unos estilos de vida concretos. Nuestra concepci\u00f3n cristiana de la vida tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por unos valores y unos antivaloresque facilitan el discernimiento y la opci\u00f3n.
\nEn este momento del itinerario queremos ayudar a desarrollar las capacidades de contraste, de an\u00e1lisis de situaciones, de autoconocimiento, de autodefinici\u00f3n, de proyecci\u00f3n y de ejecuci\u00f3n. Contraste como capacidad de \u201cdistinguir\u201d entre estilos de vida y sus consecuencias; an\u00e1lisis cr\u00edtico como capacidad de \u201ccomprender y valorar\u201d lo que pasa en el entorno personal y social;autoconocimiento y autodefinici\u00f3n como capacidad de \u201dapuesta personal\u201d por un estilo de valores libremente asumidos y expresados; proyecci\u00f3n y ejecuci\u00f3n como capacidad de \u201cllevar a la pr\u00e1ctica\u201d cotidiana el resultado del propio discernimiento.
\nLa persona que expresa qu\u00e9 es lo que quiere, que se pregunta y que distingue entre diversos sentidos, puede descubrir la fuente de donde emana el sentido cristiano de la vida; puede ser capaz de descubrir que, si los creyentes viven de una manera concreta, no es porque tienen un car\u00e1cter determinado o un voluntarismo \u00e9tico, sino porque reconocen la presencia de Dios en la entra\u00f1a de la vida y de la cultura y captan c\u00f3mo ha vivido esta presencia, Jes\u00fas de Nazaret.
\nEn los tres momentos del itinerario ofrecemos las herramientas para captar las noticias de Dios, en una sociedad que parece que las esconda o que las minimice. Unas herramientas que puedan ser captadas por las personas, mayores o peque\u00f1as, como Buena Noticia de parte de Dios, precisamente porqu\u00e9 conectan con sus experiencias radicales de vida, unas herramientas que son recibidas positivamente, aunque vengan desde fuera. \u201c\u00bfSe\u00f1or, a quien ir\u00edamos? Tu tienes palabras de vida eterna\u201d <\/em>( Jn. 6, 68).
\nLa escucha de las noticias de Dios implica un proceso que va desde experimentar el sentido trascendente de la vida, identificado con el deseo de lo Absoluto e Infinito en las experiencias profundas de nuestra vida (felicidad, amor, libertad, justicia…), hasta identificar esta Trascendencia como el Misterio de Dios, revelado en la persona de Jesucristo. Por eso en nuestro Itinerario, ayudamos a personalizar ciertos valores de la llamada pedagog\u00eda del umbral, que adem\u00e1s de contribuir a dar una mejor calidad humana a la propia vida, abren las puertas a la Trascendencia. M\u00e1s adelante, y a partir de las experiencias positivas y negativas, acompa\u00f1amos a identificar esta Trascendencia con el Dios manifestado en la persona de Jes\u00fas, presentando el Dios B\u00edblico y el Misterio de Cristo desde las claves que mueven la vida de las personas.
\n3.3. Itinerario de la interioridad y la espiritualidad<\/strong>
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\nRepresenta tambi\u00e9n \u00e9ste, un itinerario de formaci\u00f3n espec\u00edfica de la interioridad y espiritualidad para todas las personas que se acercan a nuestras instituciones educativas[14]<\/a>.
\n <\/strong>
\nJustificaci\u00f3n<\/strong>
\nLa Convenci\u00f3n sobre los Derechos de los Ni\u00f1os, aprobada por las Naciones Unidas en el a\u00f1o 1989, (ratificada por el Estado espa\u00f1ol el 30-XI-90 y que entr\u00f3 en vigor el 5 de enero del 91) habla espec\u00edficamente de los derechos religiosos y espirituales de los ni\u00f1os, precisando que las palabras religioso y espiritual<\/em> no son sin\u00f3nimos.
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